La Radiónica no interfiere
con ningún otro tratamiento médico, ni está
contraindicada para ninguna persona o animal.
Utilizando dispositivos
radiónicos es posible preparar los mismos
medicamentos utilizados en Orinoterapia (también
llamada Uroterapia), con la diferencia
fundamental de que en lugar de que el paciente
beba su propia orina, tomaría unas gotitas,
glóbulo inerte o chochitos cargados con la
energía de la orina, pero que nunca tienen
contacto con ella. Para los pacientes que
sienten asco por beber orina, ahora pueden hacer
uso de esa misma técnica, pero tomando algo que
nunca tocó la orina.
De forma similar, los
pacientes pueden tomar remedios contraindicados
para ellos, o remedios peligrosos o con
reacciones secundarias severas. Tal es el caso
de la Terapia Celular, que tiene reacciones
secundarias llamativas, como lo pueden ser las
fiebres altas. Al utilizar la terapia a través
de la Radiónica, los pacientes no sufren ninguna
de las molestias, pero tienen los resultados
asombrosos de la Terapia Celular.