Para que podamos mantener comunicación
continua con nuestro Ángel, es necesario afinar en
nosotros los siguientes pasos:
El primer paso es el perdón. En capítulos
anteriores ya hablamos acerca del efecto de los
pensamientos negativos en nuestro sistema energético. El
rencor es de los sentimientos que más alberga oscuridad,
ya que lleva en si mismo muchas emociones conjuntas más
de la misma calidad vibratoria.
Cuando se guarda rencor se obstruyen los centros
energéticos de nuestro cuerpo, y damos paso de esta
manera a enfermedades, depresiones, angustias, etc. El
aura permanece obscura y densa y se forma una barrera
energética de baja vibración que dificulta la entrada a
energías celestiales.
Si albergas dentro de ti rencor o resentimiento y
quieres hacer contacto con los Ángeles, tendrás que
trabajar primero contigo mismo para liberarlo. El
siguiente ejercicio te ayudará en la tarea de perdonar.
Reza diariamente la oración del perdón, hasta
completar 21 días (múltiplos de 7). Puedes hacer este
ejercicio con la luz de una vela.
Al hacer esta oración, estás solicitando también la
ayuda de los Ángeles del Perdón, los cuales se
integrarán a tu energía para desde ahí, darte la luz y
guía que requieres para conseguir perdonar y valorar la
libertad que da el perdón.
Oración del Perdón
"Ángel de mi Guarda; De acuerdo a la voluntad de
Nuestro Padre y en nombre de Nuestro Divino Jesús, por
favor ayúdame y dame la fuerza para perdonar a todas las
personas que yo considero que me han hecho daño,
especialmente a: ______________________________
(mencionar al (o los) que crees te han ofendido), y
también para que me perdonen los que yo he perjudicado,
especialmente ______________________________ (mencionar
el (o los) que tú has ofendido). Intercede por mí para
que los Ángeles del Perdón les lleve amor, salud, paz y
felicidad. Gracias querido Ángel Guardián.
El segundo paso es mantener nuestro
pensamiento en nuestro Ángel, pensar en el todo el
día, invitarlo a acompañarnos en todas nuestras
actividades, platicar con él en todo momento, compartir
los buenos y malos momentos, en nuestro trabajo, en los
paseos, en todo momento. Solicitarle su ayuda, su luz y
su guía en los momentos de duda, indecisión, o dolor.
El mantener nuestra mente enfocada en nuestro Ángel
es una invocación continua. Aquello en donde se sitúa tu
pensamiento se materializa, sea lo que sea.
Esta comunicación encierra tres fases, el pensamiento
en nuestro Ángel, el dialogar continuamente con el y el
invitarlo a todas nuestras actividades, esto es,
invitarlo a formar parte activa dentro de nuestra vida.
El tercer paso, el más profundo y directo:
La meditación. Practica la meditación con tu Ángel,
de esta manera estarás construyendo una unión sólida, ya
que la meditación tiene muchos beneficios que te
ayudarán a transformarte a ti mismo, a desechar los
pensamientos y recuerdos que estorban, a tomar una
actitud positiva ante la vida, limpiarás tu energía y
dimensionalmente podrás contactarte con tu Ángel de una
manera más profunda, ya que podrás establecer un diálogo
recíproco, en dónde podrás preguntar y escuchar la
respuesta al mismo tiempo. Podrás definir las señales,
los caminos, abrirás tu percepción, tu corazón y
encontrarás la paz.
La paz es necesaria para poder lograr establecer
contacto con cualquier Ser celestial ya que una petición
o una oración que nace de la desesperación, de la
tristeza, la angustia, el enojo, etc., no es escuchada
ya que nacen de sentimientos negativos y como ya vimos,
esto obstaculiza cualquier intención de contacto con lo
Superior.