Los cuerpos cometarios que orbitan estrellas jóvenes
proporcionarían nuevos datos sobre la formación de sistemas
planetarios.
Un equipo de astrónomos de Penn State University, utilizando
el Telescopio Hobby-Eberly de 9,2 metros en el Observatorio
McDonald en Texas, obtuvo evidencia de que un objeto
parecido a un cometa y de por lo menos 100 kilómetros de
diámetro cayó en una masiva y muy joven estrella.
“El descubrimiento es significativo porque es la estrella
más joven que se haya encontrado con esta clase de impacto
de un cuerpo cometario”, dice Jian Ge, profesor asistente de
astronomía y astrofísica y líder del equipo.
Los otros científicos involucrados en el trabajo son Abhijit
Chakraborty, un investigador post-doctoral en astronomía, y
Suvrath Mahadevan, un estudiante graduado, ambos de Penn
State.
La estrella, a la que los astrónomos identifican como
LkHalpha 234, está clasificada como una Herbig Be, es unas
seis veces más masiva que el Sol y se estima como muy joven,
con una edad de unos 100.00 años.
“Esta detección indica que cuerpos sólidos de unos 100 km
pueden formarse prontamente alrededor de una estrella”,
explica Ge.
Un reporte de su trabajo aparecerá en el número del 1o. de
mayo en Astrophysical Journal Letters.
La evidencia de la caída proviene del análisis espectral de
la luz de la joven estrella, que ha tenido que viajar unos
3.200 años para alcanzar a la Tierra. Se efectuaron cinco
períodos de observación con intervalos de 5 a 10 días entre
octubre y noviembre de 2003, los que indicaron que la luz
estelar era absorbida por nubes de hidrógeno y helio que
rodean a la estrella, así como por emisiones desde esas
nubes.
“Las espectaculares apariciones y desapariciones de las
líneas de absorción de sodio neutro en una observación
particular y la ausencia de su correlación con las líneas de
hidrógeno y helio sugieren un cuerpo cometario”, dice
Chakraborty. “Sabemos cuán caliente es la estrella y la
distancia a la cual pueden sobrevivir los átomos de sodio
neutro. A partir de eso, y por el movimiento del cuerpo
planetario durante su caída, calculamos cuán grande debía
ser el cuerpo para acercarse tanto a la estrella (un décimo
de la distancia entre el Sol y la Tierra) antes de
vaporizarse”.
“Este es un suceso bastante extraordinario”, dijo Eric
Feigelson, profesor de astronomía y astrofísica de Penn
State, que se especializa en el estudio de estrellas
jóvenes. “Sucedió algo en una escala de tiempo de días o
menos, que creó un enorme cambio en el espectro de esta
estrella mientras los astrónomos estaban mirándola”.
De acuerdo con Feigelson, la evidencia de caída cometaria ha
sido observada en el espectro de la cercana estrella Beta
Pictoris, que es más vieja y menos masiva que LkHalpha 234,
pero no con las espectaculares variaciones espectrales
vistas aquí.
La caída proporciona nuevos datos para la comprensión de la
formación planetaria y de la escala temporal relacionada con
la evolución de un sistema de estrella masiva.
“La razón principal por la que vemos cometas en nuestro
sistema solar es que las grandes bolas de nieve en las zonas
exteriores de nuestro sistema solar son afectadas por la
gravedad de Júpiter”, dice Ge. “Eventualmente, algunas de
esas bolas de nieve caen hacia el sistema solar interior y
las vemos como cometas”.
La caída observada de un cuerpo cometario en LkHalpha 234
también puede apuntar a disturbios producidos por planetas
gigantes en este joven sistema estelar. El equipo se
encuentra ahora monitoreando un número de estrellas
similares y también a LkHalpha 234 para comprender cuán
común y cuán a menudo aparece este tipo de cuerpos
cometarios alrededor de estrellas jóvenes y masivas.
La investigación fue financiada por la NASA y la Fundación
Nacional de Ciencias.
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