Esas famosas siete hermanas, o las siete cabrillas, son
diferentes formas de nombrar a un grupo de estrellas que
muchas veces la gente confunde con la Osa Menor, pero
que este fin de semana estarán muy visibles puesto que
Venus estará casi encima de ellas.
Sabían ustedes que este grupo de estrellas eran
utilizadas por los campesinos Quechuas para saber si
deberían de sembrar su cosecha de papas (o patatas según
el continente donde se lea).
Por siglos, los aldeanos de los Andes han mirado a las
estrellas cada mes de Junio buscando pistas acerca de la
caída de las lluvias para que -- durante la época de la
cosecha -- pudieran decidir cuando clavar los vástagos
en el suelo.
Si el conjunto de estrellas conocida como las Pléyades
estaba brillante en Junio, los campesinos Peruanos y
Bolivianos sabían que las lluvías serían fuertes y
tempranas y las papas eran sembradas a principios de
Octubre. Pero si las estrellas estaban pálidas o
borrosas durante varías observaciones antes del
amanecer, entonces lo tenían muy claro que se aproximaba
una sequía y los campesinos muy inteligentemente no
sembraban.
Sólo hasta hoy en día la ciencia moderna ha logrado
encontrar como lo adivinaban y resulta ser que la
imaginación de los habitantes de los Andes no era tan
equivocada. Algo inconscientemente, los labriegos habían
descifrado una conexión estelar con las condiciones
atmosféricas, todo ello relacionado con los efectos del
famoso Niño.
El Niño es una corriente periódica de agua en el Océano
Pacífico. El agua más caliente alimenta intensas
tormentas que llevan mucha energía hacia la atmósfera,
alterando las corrientes de vientos en gran escala y los
patrones del tiempo alrededor del globo.
Pues bien ahora que sabemos un poco más, que les parece
ver a Venus, muy cerca de las Pléyades.
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