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Lago Vostok
Este lago sub-glacial que yace en la
Antártida sellado por una capa de hielo, crea más
expectativas sobre las posibles implicaciones que tendría su
exploración para el estudio de la vida en la Tierra y en
otros planetas.
En lo profundo del interior antártico, enterrado debajo de
miles de metros (más de 3 kilómetros) de hielo, yace el lago
Vostok, el más grande de los lagos sub-glaciales. Los
científicos creen que las aguas del lago Vostok no han sido
perturbadas por cientos de miles de años, y que hay
tentadores indicios de que podrían existir allí microbios
que han estado aislados por lo menos por un período igual.
Ahora, los estudios más completos del lago, que tiene
aproximadamente el tamaño del lago Ontario en América del
Norte, indican que está dividido en dos cuencas distintas
que pueden tener una química acuática y otras
características diferentes.
Los hallazgos tienen profundas implicancias para la
diversidad de cualquier vida microbiana del lago Vostok, y
para la forma en que los científicos deberían estudiar los
varios ecosistemas del lago, si es que alguna vez se logra
un consenso científico para su exploración.
Se cree que el lago Vostok es un buen análogo terrestre de
las condiciones existentes en Europa, una luna de Júpiter de
la que se piensa que alberga un gran océano líquido debajo
de su congelada superficie. Si la vida microbiana puede
existir en Vostok, arguyen los científicos, entonces también
podría medrar en Europa.
En un artículo publicado el 19 de junio en Geophysical
Research Letters, una revista de la Unión Geofísica
Americana, científicos del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty
de la Universidad de Columbia y de la Universidad de Tokio
describen el primer mapa que se haya realizado de las
profundidades de las aguas del lago Vostok. El hielo que
cubre al lago tiene un espesor de entre 3.700 y 4.300
metros.
Rusia ha mantenido por largo tiempo una estación de
investigación en el lago Vostok, y los científicos rusos han
sondeado previamente el lago con ondas sísmicas. Pero estas
exploraciones produjeron mediciones de la profundidad del
agua solamente en sitios aislados.
Las nuevas mediciones son significativas porque proporcionan
una imagen comprehensiva de todo el lecho del lago e indican
que, al contrario de lo asumido por los científicos, el
fondo del lago no es un rasgo continuo, sino que contiene
una hasta ahora desconocida sub-cuenca septentrional que
está separada del lecho austral por una prominente
cordillera.
Michael Studinger de Lamont-Doherty, autor principal del
artículo, dijo que la existencia de dos regiones distintas
en el lago podría tener implicaciones significativas para
los tipos de ecosistemas que los científicos deberían
esperar encontrar en el lago y en cómo deberían actual para
explorarlos.
“La cordillera entre las dos cuencas limita el intercambio
de agua entre los dos sistemas”, dijo. “Consecuentemente, la
composición química y biológica de esos dos ecosistemas sea
probablemente diferente”.
Utilizando un altímetro láser, un radar para penetrar el
hielo, y mediciones gravimétricas tomadas desde un avión que
volaba sobre el lago, Studinger y Robin Bell de Lamont-Doherty
y Anahita Tikku, entonces de la Universidad de Tokio,
estiman que el lago Vostok contiene aproximadamente 5.400
kilómetros cúbicos de agua.
Estas mediciones indican también que el lago está dividido
en dos sub-cuencas distintas, separadas por una estrecha
cordillera. El agua sobre la cordillera es relativamente
llana (200 metros), si se la compara con el resto del lago,
donde las profundidades varían desde unos 400 metros en la
cuenca septentrional hasta unos 800 metros en la austral. La
Fundación Nacional de Ciencia (NSF = National Science
Foundation) apoyó la investigación.
La disposición de las dos cuencas, su separación, y las
características del agua descongelada pueden, todas ellas,
concluyen los científicos, tener implicaciones para la
circulación del agua dentro del lago.
Es posible, por ejemplo, de que si el agua del lago fuera
dulce, el agua descongelada se hundiera hasta el fondo de la
cuenca, limitando el intercambio de aguas entre las dos
cuencas.
El agua descongelada en la cuenca adyacente podría ser
diferente. Las dos cuencas del lago, arguyen, podrían
entonces tener dos fondos muy diferentes. También apuntan
que las aguas de las dos cuencas pueden, como resultado de
la separación, tener una composición química, y aún
biológica, muy diferente.
Los científicos responsables de la decisión sobre si y como
proceder a una exploración del lago Vostok han remarcado que
deberá haber un gran desarrollo tecnológico antes de que
pueda ser desplegado algún aparato para llevar a cabo una
toma de muestras sin contaminación.
A la fecha, no se está realizando ninguna tarea científica
de toma de muestras. Las nuevas mediciones indican también
que probablemente habrá que desarrollar estrategias
diferentes, dependiendo de los tipos de sedimentos del lago
que se elijan como blanco. La meta última de cualquier
estrategia de muestreo sería obtener agua y sedimentos del
fondo del lago.
El cartografiado del lago ayudaría a este trabajo
científico. A partir de los patrones observados de
licuefacción y congelado del hielo que se mueve sobre el
lago Vostok, resulta evidente que la cuenca septentrional
contendría sedimentos recientes de restos de rocas
trasladados desde tierra y depositados en el lago, dice
Studinger.
La cuenta austral, donde el agua se ha congelado hasta la
base de la capa de hielo, no contendría estos depósitos
recientes, sino que más probablemente contenga depósitos de
sedimentos que hayan registrado las condiciones ambientales
existentes antes de que la capa de hielo sellara al lago.
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