Los objetos astronómicos emiten muchas formas de energía,
las cuales ni el ojo humano ni los telescopios comunes
pueden detectar. Los rayos infrarrojos son una forma de esta
energía invisible. SOFIA es un observatorio en vuelo
que estudiará el universo en el espectro de infrarrojo.
Como bien dice el título de esta noticia es el
Observatorio Volante de la Siguiente Generación.
SOFIA son las iniciales en inglés de Stratospheric
Observatory For Infrared Astronomy.
Aparte de esta contribución al progreso de la ciencia, SOFIA
será un importante factor en el desarrollo de técnicas de
observación, de nuevas instrumentaciones y en la educación
de jóvenes científicos y profesores en la disciplina de la
astronomía de infrarrojo.
La NASA y la DLR, el Centro Aeroespacial Alemán, trabajan
conjuntamente para crear a SOFIA – un Boeing 747SP
modificado por L-3 Sistemas de Comunicación Integrados -
para acomodar un telescopio reflector de 2.5 metros en su
interior. SOFIA será el observatorio volante más grande del
mundo y realizará observaciones que son imposibles aún para
los más grandes y altos telescopios sobre la tierra.
El observatorio está siendo desarrollado y operado por la
NASA por un equipo de expertos industriales encabezados por
la Asociación de Universidades de Investigación del Espacio.
SOFIA tendrá como sede el campo de Aviación Federal Moffett
de la Ames Research Center de la NASA en Mountain View,
California y se espera que esté volando en el año 2004.
SOFIA es solo una de las misiones basadas en observatorios
en el espacio bajo el
Programa Orígenes de la NASA el cual, junto con
los telescopios en tierra, abre el camino para mayores
logros en el futuro. A medida que cada misión Orígenes logre
avances radicales en tecnología, las innovaciones serán
pasadas de una generación de misiones hacia la siguiente.
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