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Saturno, los científicos esperan develar
los secretos del planeta y de su luna Titán
Mientras el orbitador Cassini entra en los “límites
imperiales” de Saturno, los científicos esperan develar los
secretos del planeta y de su luna Titán.
Es una expedición por la que Galileo Galilei hubiera dado su
barba por integrar. Casi 500 años después de que el genio
del Renacimiento dirigiera por primera vez su telescopio
hacia Saturno, unos 300 científicos de 17 países están
listos para explorar el planeta, su espectacular sistema de
anillos, y sus lunas, con un orbitador de 3.400 millones de
dólares llamado Cassini y su sonda Huygens.
El martes 18, Cassini entra en los “límites imperiales” de
Saturno, la frontera gravitatoria dentro de la cual el
planeta anillado tira de la nave con más fuerza que el Sol.
La transición marca la última pierna del viaje de siete años
y 3.450 millones de kilómetros de Cassini.
El 1o. de julio, la nave entrará en órbita alrededor de
Saturno. Seis meses más tarde, acorde a su programa,
liberará a Huygens. La sonda bajará en paracaídas hacia la
superficie de la luna Titán, para dar a los científicos una
mirada sin precedentes a un mundo cuya atmósfera recuerda a
la de una joven Tierra, y cuya superficie se cree rezuma de
compuestos orgánicos considerados como parte de los bloques
constitutivos de la vida.
Siendo la más sofisticada y científicamente ambiciosa sonda
civil jamás lanzada, Cassini “nos permitirá estudiar este
magnífico sistema con un detalle infernal”, dice Carolyn
Porco, quien encabeza el equipo de imagen de la misión. Más
aún, podría tener una historia universal para contarnos.
El sistema de Saturno recuerda a un intento de sistema solar
congelado en un estado de desarrollo detenido, dice ella.
Como Júpiter, Saturno es una bola gigante de gas que nunca
llegó a tener la masa suficiente como para que su interior
llegara al punto de ignición. Los anillos de Saturno (trozos
de hielo y rocas) pueden ser reliquias del disco primigenio
de polvo y gas que rodeaba al joven sistema solar hace unos
4.600 millones de años. También recuerda al disco
protoplanetario que se ve alrededor de otras estrellas. Y
las lunas interiores de Saturno aran huecos en los anillos,
similares a los huecos que se observan en los discos
gaseosos y polvorientos detectados en otros soles, De huecos
como esos, los astrónomos han inferido la presencia de
planetas alrededor de esas estrellas.
Así, un estudio íntimo de los procesos en Saturno podría
ayudar a los investigadores a interpretar lo que ven en
sistemas solares en ciernes que rodean a algunas estrellas
cercanas.
“Como sistema planetario, Saturno es altamente prometedor en
lo que refiere a la contestación de cuestiones que tienen un
alcance científico mucho mayor que el propio Saturno”, dice
la Dra. Porco.
Desde febrero, las cámaras de Cassini han estado apuntando
hacia el planeta, proporcionando a los colegas y al público
con deliciosos entremeses visuales. Un equipo liderado por
John Clarke de la Universidad de Boston, ha utilizado el
Telescopio Espacial Hubble en tándem con los instrumentos de
Cassini para detectar ir obteniendo detalles del “clima
espacial” del planeta (la interacción de los campos
magnéticos con las partículas cargadas provenientes del Sol,
conocidas como “viento solar”). Los resultados de su trabajo
serán publicados este verano (boreal).
Pero la misión es tan compleja de los miembros del equipo
han empleado la mayor parte de su tiempo refinando el
programa de observación de la nave y el programa de
computación que lo ejecutará. Eso les ha dejado poco tiempo
como para hacer algo más que echar una mirada apreciativa a
las imágenes que llegan. El estudio en profundidad vendrá
después.
La Joya de la Corona de Cassini
Los astrónomos también han intensificado su atención para
con la luna de Saturno, Titán, a la que el astrofísico
Michael Flasar del Instituto de Vuelo Espacial Goddard ha
dado en llamar “la joya en la corona de Cassini”. A
principios de este mesa, Cassini envió sus primeras imágenes
de Titán. Muestran una superficie que parece variar mucho.
Durante la misión básica de Cassini de orbitar a Saturno,
programada para durar cuatro años, Titán tendrá más
sobrevuelos que ningún otro objeto, excepto el mismo
Saturno. Descubierta por el astrónomo holandés Christiaan
Huygens en 1655, Titán es la única luna del sistema solar
que posee una atmósfera. Y es un poco más grande que
Mercurio, lo que le valdría el título de planeta, si
estuviera orbitando al Sol por sí misma.
A lo largo de los años, la investigación ha sugerido que “en
Titán, se tiene una especie de versión menor de la Tierra”,
dice Caitlin Griffith, una astrónoma del Laboratorio Lunar y
Planetario de la Universidad de Arizona, en Tucson. Ostenta
una atmósfera basada en el nitrógeno, como la Tierra. Se
cree que la presión superficial de la atmósfera es similar a
la de la Tierra. Pero allí donde el balance de la atmósfera
terrestre es principalmente el oxígeno, Titán tiene
compuestos orgánicos, tales como el metano. Parece ser que
el metano, un “gas de invernadero” que atrapa el calor,
pueda estar sirviendo de valla para el poco calor que Titán
recibe del Sol para impulsar los patrones climáticos.
Estos patrones permanecieron envueltos en una “humoniebla”
de hidrocarburos localizada en la parte superior de la
atmósfera hasta hace cuatro años. En abril de 2000, la Dra.
Griffith y otros dos colegas publicaron sus observaciones
sobre la atmósfera de Titán utilizando una cámara en el
infrarrojo cercano del Telescopio Géminis de 8 metros en la
cima del Mauna Kea, Hawai. Los resultados sugerían que Titán
tiene un sistema climático activo con cubiertas de nubes que
varían diariamente. Los datos implicaban también que había
tormentas convectivas que hacían llover metano y otros
productos químicos que eran capaces de condensarse en las
condiciones de Titán, La mayor parte de este clima parece
concentrarse cerca del polo sur del satélite.
Las observaciones con base en tierra que han estado
estirando los límites de la tecnología, también han
registrado claves sobre la superficie de la luna. Las
nociones acerca de un cuerpo cubierto con un vasto océano de
metano líquido o rasgos superficiales tapados con una
gomosidad orgánica de hasta 800 metros de espesor, están
dejando lugar a una imagen más compleja.
La primavera (boreal) pasada, Griffith y sus colegas
reportaron observaciones telescópicas adicionales que
apuntaban a una evidencia de hielo en la superficie. Esto
sugería que grandes extensiones de la corteza de hielo y
roca de la luna, estaban expuestas en la superficie. Luego,
en octubre, un equipo liderado por el astrónomo Donald
Campbell de la Universidad de Cornell reportó el
descubrimiento de ecos de radar en la superficie de Titán
que parecían haberse reflejado en superficies lisas. Las
señales parecían rebotar en amplios mares o lagos de
hidrocarburos líquidos, o quizás de hielo. Si es hielo,
dice, es tan reflectivo que parece haber sido pulido.
Explorando la Superficie
La definición de algunos de estos asuntos dependerá de la
sonda Huygens, construida por la Agencia Espacial Europea.
Llevará seis instrumentos diseñados para analizar la
composición de la atmósfera y fotografiar sus
características. También lleva instrumentos para determinar
las propiedades de la superficie en su lugar de aterrizaje.
“Realmente queremos entender la química de lo que allí
sucede”, dice Griffith.
Ella dice que el fallecido Carl Saga llevó a cabo
experimentos en los cuales llevó una vasija con nitrógeno y
metano en proporciones similares a las que se encuentran en
la atmósfera de Titán. “Luego lo bombardeó” con partículas
cargadas, dice. “Hallaron que había una cosa naranja que se
había acumulado en un lado de la vasija. La analizaron y
encontraron que contenía aminoácidos. Así que hay alguna
posibilidad de que haya algunas moléculas muy interesantes,
los bloques constitutivos de la vida”.
Más allá de todas las expectativas para Cassini en Saturno,
ya ha probado su valía al realizar investigaciones en
Júpiter. En diciembre de 2000, voló a 9,72 millones de
kilómetros de Júpiter Desde ese lugar privilegiado, tomó
unas 26.000 fotografías, muchas de las cuales serán
utilizadas para analizar los patrones climáticos de Júpiter
de maneras que el orbitador Galileo no podría realizar.
Un concepto generalmente aceptado, y que esas imágenes
alteraron completamente, tenía que ver con las regiones en
las cuales la atmósfera de Júpiter se elevaba y descendía.
Se pensaba que las bandas blancas eran las cimas de las
nubes convectivas de tormenta, mientras que las bandas más
oscuras eran regiones de descensos intensos. De hecho, dice
Porco, era al revés. “Encontramos a las tormentas más
imponentes en las bandas oscuras”, dice.
Lo que éso significa exactamente para el clima joviano y sus
fuentes de energía, tendrá que esperar a que haya un
improbable interludio en las preparaciones de la llegada de
Cassini, dice con un suspiro.
Los Secretos de Saturno
Saturno es el segundo planeta más grande de nuestro sistema
solar, después de Júpiter. Si se las alineara, se
necesitarían más de nueve Tierras para igualar al diámetro
de Saturno.
La distancia promedio de la Tierra a Saturno es de más de
1.300 millones de kilómetros. Sin embargo, el orbitador
Cassini utilizó la asistencia gravitatoria de los planetas y
no voló en una ruta directa hacia el planeta anillado.
Cuando llegue a Saturno, habrá recorrido unos 3.300 millones
de kilómetros.
El planeta consiste principalmente en hidrógeno y helio. Si
bien tiene materiales más pesados en su núcleo, no tiene una
superficie sólida. Y podría flotar en el agua.
Los anillos principales de Saturno podrían cubrir casi
totalmente la distancia de la Tierra a la Luna, pero tienen
un espesor de menos de un kilómetro.
Hasta ahora, los científicos han encontrado 31 lunas que
orbitan Saturno. Titán es la más grande de ellas y la
segunda más grande del sistema solar (incluso, es más grande
que Mercurio y que Plutón).
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