Mientras bailan una frenética danza final, dos estrellas
neutrónicas nos envían señales de sus últimos momentos.
En una versión estelar del muerto que camina, el casi
cadáver de una estrella sobresalta el latir de su compañera
cercana, mientras las dos se acercan en espiral a un abrazo
que las destruirá a ambas.
El intrigante asunto involucra a dos estrellas neutrónicas,
los colapsados remanentes de estrellas regulares que son
ahora tan densas que una cucharadita de té de su material
pesaría quizás miles de millones de toneladas aquí en la
Tierra. Las estrellas son tan masivas que curvan el espacio
y el tiempo, en formar que los astrónomos creen que pueden
predecir.
Una de las estrellas rota sobre su eje cientos de veces cada
segundo, mientras que la otra lo hace una vez cada 2,8
segundos. Danzan una alrededor de la otra una vez cada 2,4
horas, viajando con una rapidez notable, a aproximadamente
0,1 % de la velocidad de la luz.
Al par le espera un destino catastrófico. Mientras tanto,
los investigadores han estado examinando un extraño latido
que emana de la escena.
Sistema Único
Las estrellas fueron descubiertas el año pasado. Los
científicos dijeron entonces que una de ellas era un pulsar,
denominado así porque su intenso campo magnético envía un
haz de ondas de radio al espacio, y ese haz barre el cielo,
apuntando hacia la Tierra una vez en cada revolución y
creando entonces un efecto pulsante desde nuestro punto de
vista. Posteriores investigaciones mostraron que la otra
estrella también era un pulsar. Es el único sistema estelar
doble pulsar conocido.
El nuevo estudio, reportado en el número de la semana pasada
de la revista Nature, muestra que los pulsos de uno de esos
faros cósmicos pone en marcha periódicamente los pulsos del
otro, cuando se encuentran alineados de cierto modo.
El haz de una de las estrellas, la llamada pulsar-B, es
particularmente fuerte en dos puntos específicos de su
órbita. “Es como si algo estuviera encendiendo y apagando a
pulsar-B”, dijo Fredrick Jenet del Laboratorio de Propulsión
a Chorro de la NASA, quien junto a Scott Ransom de la
Universidad de McGill desarrolló un modelo teórico de lo que
está sucediendo.
Los investigadores dicen que el haz de pulsar-B solamente se
vuelve brillante cuando la región de la procede es iluminada
por el haz de pulsar-A.
Ambos objetos emiten cantidades tremendas de partículas,
las que están relacionadas con la producción de los haces.
Esencialmente, los investigadores teorizan la emisión de
pulsar-B se ve estimulada de alguna forma cuando el haz de
pulsar-A barre a través de la región de emisión de esta
última.
Pronto lo Sabremos
Lo que también importante, la explicación también describe
cómo están configuradas las estrellas una en relación con la
otra, y éso puede ser sometido a prueba. Junto con la
explicación llega una predicción: la alineación del eje de
cada estrella y la curvatura del espacio-tiempo causada por
los masivos objetos hace que pulsar-A se bambolee sobre su
eje a lo largo del tiempo, en forma parecida al trompo de un
niño que se va frenando.
En otros 4,5 o 14 años (dependiendo de cual de dos modelos
es el correcto), el mucho más brillante pulsar-A
esencialmente desaparecerá de nuestra vista.
He aquí el porqué: el haz de radio emana como un cono desde
los polos magnéticos de las estrellas, según explicó Ransom.
A medida que el eje de pulsar-A se bambolea, eventualmente
irá inclinando el haz lejos de nosotros. A unos 2.000 años
luz de distancia, la por otra parte relativamente oscura
estrella no ofrecerá ninguna otra evidencia visible a los
telescopios terrestres.
No se sabe todavía si el más débil haz de pulsar-B barrerá a
través de nuestra línea de visión.
“La naturaleza nos ha proporcionado un espectáculo
magnífico”, dice Duncan Lorimer de la Universidad de
Manchester en el Reino Unido. Lorimer escribió el análisis
del estudio para la revista. “El tiempo, sin embargo, es muy
importante aquí, ya que puede suceder que estas estrellas
neutrónicas no permanezcan visibles por mucho más tiempo”.
Y eventualmente, sucederá algo más interesante.
En el estudio inicial del sistema estelar doble, llamado
J0737-3039, los científicos concluyeron en que su
interacción dinámica está combando el tejido
espacio-temporal de una forma fatal.
Algún día, los objetos se fusionarán en una colisión
poderosísima que alterará dramáticamente al espacio-tiempo y
engendrará, en teoría, ondas gravitatorias. Los
observatorios diseñados para detectar tales eventos podrían
tener éxito para finales de esta década.
Bestias Extrañas
Se podría pensar que los pulsares no tienen ningún parecido
con lo que tenemos en casa, pero el único planeta tamaño
tierra conocido fuera del sistema solar, orbita un pulsar.
También, el planeta más antiguo que se conoce en la galaxia,
orbita un pulsar. Como otra rareza, las estructuras más
pequeñas que se han detectado en el espacio profundo se
encuentran (sí, Ud. lo adivinó) alrededor de un pulsar.
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