Devon Edward Sawa es hijo de Ed, un técnico de
refrigeración y de Joyce, dedicada a sus labores de ama
de casa. Tiene dos hermanos menores, llamados Brandon y
Stephanie.
Dio inicio a su carrera interpretativa en su tempraña
niñez, actuando en producciones teatrales en su país,
Canadá, con el Vancouver Youth Theatre, a la vez que se
instruía en la Escuela de Cine de su ciudad natal.
También en el país norteamericano, y tras ser
descubierto en un escenario por un agente, comenzó a
aparecer en series de televisión, como "The Odyssey"
(1992), antes de dar el salto a los Estados Unidos un
año después.
Debutó en el cine junto a Rick Moranis en la comedia
deportiva "Little Giants" (1994). Posteriormente
intervino junto a Christina Ricci en "Casper" (1995) o
al lado de Demi Moore, Melanie Griffith, Thora Birch y
de nuevo Christina Ricci en "Amigas para siempre"
(1995).
A finales de la década de los 90 y comienzos del
siguiente decenio Devon consiguió la fama,
principalmente entre el público adolescente, con títulos
como "El diablo metió la mano" (1999), película de
terror y comedia co-protagonizada por Jessica Alba y
dirigida por Rodman Flender.