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Caballa (Scomber scombrus): Este
pez de la familia de los escómbridos, es un típico
representante de los peces pelágicos de mediano tamaño.
No suele pasar de los 3 kg. y se desplaza en grandes
bancos en mar abierto. En primavera, cuando se acerca a
la costa, es la mejor estación para apresarlo, cosa bien
sencilla si damos con él. Aunque sus pesquerías son de
carácter industrial y generalmente se captura con
diversos tipos de redes, sobre todo de cerco, es un
magnífico pez de anzuelo. Pica a cualquier cebo, pero la
forma tradicional de capturarlo con sedal es a la cacea
o curricán, valiéndonos de un señuelo artificial
sencillo, como pueden ser aquellos compuestos por plumas
o por hilos de colores. Su picada es decidida y la
batalla que presenta la propia de un gran nadador. Su
carne, sin ser muy apreciada, es francamente buena, y al
horno o a la parrilla puede competir con cualquier otra
especie. También en conserva es muy común encontrarla,
pero en fresco, y pese al bajo precio que se paga en la
lonja, es deliciosa. El único requisito para que este
pescado azul esté en óptimas condiciones es tratarlo con
suavidad, nunca golpearlo o aplastarlo. Si no lo
tratamos con cuidado, sus delicadas carnes se
convertirán en una especie de masa.
Caballito de mar (H. europaeus, Hippocampus
hippocampus): Curioso pez de todos
conocido, cada vez más escaso en nuestras aguas. No pica
al anzuelo, pero, una vez descubierto se puede apresar
fácilmente con las manos desnudas, cosa muy
desaconsejable si queremos conservar esta especie.
Cabestrante: Artilugio mecánico para
cobrar grandes pesos, sobre todo para el manejo del
ancla.
Cabeza de lanzado: Línea de mosca
relativamente corta, concebida para ser lanzada con
facilidad a gran distancia. Lleva el peso muy
adelantado, de tal manera que, dicho peso, arrastra a
una línea mucho más ligera.
Cabeza dorada: Bolitas de metal,
generalmente doradas, que se montan en las ninfas y en
algunos streamers. Hace la función de cabeza en el
montaje y sirve de lastre.//2. Por extensión, las ninfas
que llevan estas bolitas.
Cabezona: Ver gobio.
Cabina: Espacio habitable y cubierto en
una embarcación.
Cable: Cabo fabricado con hilo metálico
trenzado, de gran resistencia.
Cabo: Accidente geográfico que se
caracteriza por una porción de tierra que se interna en
la mar.//2. Cualquiera de las cuerdas o amarras que
lleva el buque.
Cabotaje: La navegación costera que
nunca pierde de vista las señales terrestres para
orientarse.
Cabra (Serranus cabrilla): Este
pequeño pez constituye una de las capturas más
frecuentes de la pesca en embarcación en la línea
costera. De régimen bentónico, vive en pequeñas grietas
y oquedades fondos rocosos, a una profundidad que suele
situarse entre los cinco y los cien metros.
La cabra o
cabrilla es algo así como un mero en miniatura, un
serránido típico que se ajusta en todo a los patrones
generales que definen a su parentela. Quizás sea su
reducido tamaño, lo único discordante, si lo comparamos
con el que pueden alcanzar otros, como el mero o la
cherna que, en sus versiones tropicales gigantes, llegan
a pesar varios cientos de kilos. Como la mayoría de los
miembros de la familia serranidae, la cabra lleva
una vida sedentaria cerca del fondo, a menudo dentro de
cuevas y agujeros. Su librea, de tonos terrosos, rojos
ocres y marrones, también es característica de los peces
de fondo. Ataca a cualquier cosa que le parezca
alimenticia y pueda meter dentro de la boca. Sus anchas
fauces nos hablan a las claras de este comportamiento
predador. Es hermafrodita y pone entre 20.000 y
100.000 huevos. Freza en primavera o al principio del
verano, dependiendo de factores como la temperatura del
agua o la profundidad. De régimen estrictamente
carnívoro, pica con decisión a cualquier carnada que le
quepa en las fauces. Todo le gusta: trozos de pescado,
gusanos, moluscos, todo. Es un pez sumamente agradecido
que entra muy bien
al anzuelo, y cuando damos con un lugar adecuado
para su presencia, podemos pasar un buen rato. El hecho
de vivir en ambientes rocosos, generalmente dentro de su
refugio, lo protege de las redes, por lo que sigue
siendo bastante abundante. Su picada es seca, decidida,
sin mordisquear el cebo ni titubear. Además, montando un
aparejo de fondo de múltiples anzuelos, tipo pater
noster, podemos capturar varios peces en cada lance.
Por tanto, si utilizamos sedales y aparejos adecuados a
su tamaño, la diversión está garantizada. El problema
radica en que las cabras suelen hallarse a cierta
profundidad –del orden de los 50m.- por lo que, a veces,
la exigencia del lastre requerido, no nos permite
utilizar aparejos livianos. Además, como para acceder a
las zonas donde vive suele ser indispensable el uso de
embarcación, para su pesca se han empleado a menudo
aparejos de mano, con sedales muy gruesos y pesados
lastres, lo que le quita todo interés deportivo a su
captura.
Cabracho (Scorpaena scrofa):
Este escorpeniforme es quizás el más conocido de su
familia y, sin duda, el más importante desde el punto de
vista económico y gastronómico. Además, es el
que mayor dimensión alcanza, llegando a medir más de
medio metro. De hábitos nocturnos, permanece inmóvil
casi todo el día, efectuando sólo breves
desplazamientos, para posarse de nuevo en el fondo. Allí
se camufla a la perfección, destacando sólo sus ojos,
como dos cristales mates, de una belleza inusual. Es un
mal nadador y se muestra incapaz de mantenerse entre dos
aguas, a causa de no contar con vejiga natatoria. Una de
sus características principales, así como del resto de
la familia de los escorpénidos, es la multitud de
espinas venenosas que tiene distribuidas a lo largo de
su cabeza y sus aletas. La única forma de manipularlo
con garantías es introduciendo el índice y el pulgar en
su boca, los cuales separaremos todo lo que den de sí
dentro de sus fauces. Sus dientes son minúsculos y, de
hecho, apenas los necesita para cazar, pues su técnica
pasa por absorber a sus presas con un movimiento seco de
los opérculos. Para ello, lógicamente, éstas deberán
acercase mucho al cabracho, por lo que se pueden
entender sus dotes para el camuflaje. El cabracho pica a
los aparejos de fondo cebados con una gran variedad de
carnadas, pero también a todo tipo de señuelos que pasen
los suficientemente despacio y cerca de su boca, como
para que pueda atacarlos.
Cabrer: Curioso arte levantino de
pequeñas dimensiones y uso artesanal, para pescar
centollas.
Cabria: Trípode o aparejo para izar
grandes pesos.
Cabrilla: Ver cabra.
Cabruza: Ver babosa.
Cabullería: Es el conjunto de cabos y
poleas de una embarcación.
Cacea: Tradicional método de pesca,
conocido también como curricán, que consiste en
arrastrar un señuelo para que semeje un animal vivo que
hará de cebo.//2.(de altura): Cacea que se desarrolla en
mar abierto, generalmente con material robusto destinado
a grandes peces.
Cachete: Tirón seco que se ejecuta con
la muñeca, con objeto de clavar al pez. También se
conoce como acción de clavado.
Cacho (Leuciscus cephalus):
Ciprínido de aspecto sólido y fusiforme, típico del
curso medio de nuestros ríos. Esta ampliamente difundido
por Europa y es un interesante pez deportivo. Su dieta
omnívora hace que no rechace ningún cebo, lo que incluye
muchos señuelos y moscas artificiales. Su defensa es
enérgica, con tirones bruscos que pondrán a prueba
nuestro aparejo. Se reproduce en los meses primaverales.
Cachucho (Dentex macrophthalmus):
Esta especie emparentada con el dentón está más ligada a
los hábitos de pesca profesionales que a los que
desarrollan los aficionados. La razón no es otra que la
de encontrarse generalmente a mayores profundidades que
los otros componentes del género, lo que lo vuelve
inaccesibles en muchas ocasiones. Su color es rosado –lo
que también es sintomático de espáridos de aguas
profundas- y el tamaño de los ojos (al que hace
referencia su nombre latino) señala a las claras que nos
encontramos con un pez que suele situarse por debajo de
la cota de los cien metros. Alcanza menores dimensiones
que los otros “Dentex”, siendo raros los ejemplares que
superan los 70cm. y su área de distribución geográfica
es similar.
Cachuelo (Leucyscus pyrenaicus):
Endemismo ibérico, este ciprínido es uno de los
minitallas más frecuentes en nuestro país. Es muy voraz,
lo que lo convierte en una presa fácil para los aparejos
ligeros. Cumple una importante misión como pez pasto y
tradicionalmente ha sido empleado como cebo vivo para
los depredadores. Suele medir entre 10 y 20 cm.
Cala: Ensenada pequeña.
Calabrote: Cabo grueso y trenzado.
Caladero: Espacio comprendido dentro de
la plataforma continental donde se faena.
Calado: Profundidad.//2. Profundidad
que alcanza la quilla de un buque desde la línea de
flotación.
Calafatear: Reparar las juntas de las
tablas de una nave con estopa y brea.
Calamar (Loligo vulgaris): El
calamar, jibión o txipirón es, como su pariente la
jibia, un cefalópodo decápodo. Pero su forma, más ágil y
alargada, ya nos está indicando que se trata también de
un mejor nadador que prefiere las aguas abiertas y la
movilidad permanente, a los fondos y el acecho inmóvil
que caracterizan a su prima. De comportamiento gregario,
forma bálamos numerosos que recorren grandes distancias
y realizan frecuentes desplazamientos en vertical, a
veces hasta grandes profundidades. Su alimentación es
básicamente ictívora, para lo que se vale de dos de sus
tentáculos, que lanza contra sus víctimas, para luego
apresarlos firmemente con los ochos restantes. Se pesca
normalmente con redes de cerco, pero también es muy
común el empleo artesanal de la guadaña o del pez
artificial. Generalmente, no se acerca tanto a la costa,
ni lo podemos encontrar en cotas de menos de 15 metros
de profundidad –salvo los ejemplares más pequeños- por
lo que su pesca se realiza en embarcación. Lo más común
es utilizar dos aparejos –uno por cada banda- con una o
varias guadañas o poteras cada uno. Se hacen trabajar a
un par de brazas del fondo y se mueven a intervalos de
unos pocos segundos, para que imiten las vibraciones de
un pez. Una vez notemos el inconfundible peso del
jibión, procedemos a cobrar de forma continua.
Recordemos que los señuelos para cefalópodos no llevan
muerte, por lo que debemos mantener siempre la línea
tensa. De todas formas, el jibión o la jibia sólo
“tiran” en una dirección, por lo que no tendremos
problemas como los que plantearía un pez en este caso.
Una vez a bordo, es muy común que descargue un súbito
chorro de tinta, así que conviene andar con cuidado para
no ensuciarnos. Asimismo, comprobaremos que el señuelo
–ya sea la guadaña o el pez artificial- no está manchado
de tinta, pues esto le restaría mucha eficacia.
Calandino (Tropidophoxinellus alburnoides):
Pequeño ciprínido muy común en nuestra aguas
continentales. Debido a su escasa talla, presenta poco
interés, salvo para los pescadores de minitallas y para
cebo.
Calar: Profundizar. Referido a un
aparejo, supone la profundidad a la que trabaja éste.
Caleta: Cala pequeña.
Calima: Atmósfera vaporosa, superficial
y bochornosa.
Calma: Falta de viento y de mar.//2.
(chicha): Calma total en la mar.
Calzar: En el proceso de montaje de
moscas, se denomina calzar al acto de fijar en el
anzuelo los diferentes elementos que componen el
señuelo. Así, por ejemplo, calzaremos las alas, el
hackle, etc.
Camareta: Ver Cabina.
Camarón (Palaemon serratus):
Crustáceo que nos recuerda a una quisquilla gigante y
cabezona. Vive en la zona intermareal o mediolitoral, al
amparo de las oquedades y grietas que encuentra entre
las piedras del fondo. De noche busca comida y se
muestra más activo. Se pesca con redeños, reteles, nasas
y otras trampas similares, cebadas con despojos de
pescado. Es muy codiciado por la exquisitez de su carne,
por lo que se le persigue con saña.
Cámbaro: Ver cangrejo común.
Cameta: Ver hijuela.
Campanu: Se denomina así en Asturias al
primer salmón que se pesca cada temporada. Este nombre
tiene su origen en la costumbre de hacer sonar las
campanas de los valles ribereños anunciando el
acontecimiento. Su carne es subastada o vendida a un
alto precio.
Canal: Agua que queda entre dos masas
de tierra.//2. Paso para la navegación.
Cáncamo: Pieza metálica que, mediante
una rosca, se fija a una parte sólida del barco y ofrece
asidero a otra pieza cualquiera.
Cangreja: Vela de forma trapezoidal,
que, colocada a popa, suele hacer las veces de
estabilizador de la nave.
Cangrejo común:
(Carcinies maenas):
Habita las zonas tildales frecuentemente escondido bajo
las algas, bajo una roca o bajo la arena, enterrado a
muy poca profundidad. También es muy común en los
estuarios de todos nuestros ríos. Es un cebo magnífico
para la dorada y los grandes sargos cuando cebamos
nuestros aparejos de surf casting y lanzamos en zonas de
arena y fango. Para impedir que se entierre, algunos
pescadores le arrancan las dos patas de atrás, aunque no
estamos seguros de que esto funcione. Lo que sí es
esencial es no presentarlo nunca en aparejos que
trabajan a media agua. Es un animal de fondo y allí es
donde debe estar y donde engañará al pez. Puede crecer
bastante, así que su tamaño se adecuará al de la captura
que pretendamos, sobre todo si está duro, es decir, si
no ha mudado recientemente. El cangrejo verde o común no
suele encontrarse fuera del agua -salvo algunos que
quedan en seco con la bajamar debajo de una piedra con
abundante humedad- y opta con frecuencia por enterrarse
en la arena, aunque nunca profundamente ni en ningún
sitio concreto. Tampoco se encuentra en las paredes de
roca, ya que no soporta quedar en seco durante muchos
minutos. Como a casi todos los crustáceos,
debemos encarnarlo procurando no herirlo. Para esto
existen varias maneras de hacerlo. La más sencilla pasa
únicamente por amarrarlo con una gomita. También podemos
prender el anzuelo atravesando el punto en el que las
patas anteriores se unen con el cuerpo del animal, pero
esta forma no garantiza una sólida sujeción y corremos
el riesgo de herirlo gravemente. Para capturarlos, basta
con pasearse por la zona litoral con un redeño e ir
levantando piedras. Más efectivo aún resulta cebar un
retel con un trozo de pescado y buscarlos en los
estuarios o en el interior de los puertos.
Cangrejo corredor: Ver cangrejo
zapatero.
Cangrejo de río (Austropotamobius pallipes):
Especie casi extinguida a causa de la destrucción de sus
hábitats, de la presión pesquera y, sobre todo, de la
plaga del cangrejo o afanomicosis, que transportaban los
cangrejos americanos. En la actualidad sólo sobrevive en
algunas cabeceras de ríos aislados y está prohibida su
pesca en toda España. La distribución natural del
cangrejo autóctono se restringe a la parte centro-norte
de la península, con algunos puntos muy concretos en el
sur. Habita los ríos y arroyos de agua clara y fría rica
en carbonato de calcio. La alta necesidad por el calcio
que manifiesta esta especie, parece ser que ha
restringido su presencia a la parte calcárea de la
península. Pero lo que le ha llevado a las puertas de la
extinción, ha sido la competencia con otras especies de
cangrejos (tres de Norteamérica, dos de Europa y una de
Australia), que han sido introducidas en la Península
con diferente grado de éxito. Se pescaba, como todos los
demás cangrejos, con reteles cebados, sobre todo de
noche. Hoy en día, su pesca es ilegal.
Cangrejo ermitaño
(Eupagurus
bernhardus):
Este crustáceo figura en las primeras posiciones
de la lista de mejores cebos; sin embargo, existen
muchos aficionados que no lo conocen o, simplemente, no
lo utilizan. Quizás el mayor
inconveniente que presenta es su escasa talla, pero en
el Mediterráneo encontramos una subespecie endémica de
ermitaño de mucho mayor tamaño que el común, ampliamente
distribuido por todo el litoral ibérico. Podemos
aprovisionarnos de estos crustáceos en las rocas que
deja al descubierto la marea o bien husmeando entre las
artes de arrastre, cuando son limpiadas en el puerto. El
ermitaño, al revés que los moluscos gasterópodos, no es
capaz de fabricar su propia concha, por lo que debe
usurpar la de los caracoles marinos e ir cambiando a una
mayor, a medida que crece su cuerpo. Este cangrejo debe
ser encarnado comenzando por su blando abdomen, de
manera que la punta del anzuelo salga finalmente por la
cabeza, entre las patas. Su aspecto resulta poco
agraciado –de ahí que en muchos puntos de nuestra
geografía es conocido vulgarmente como “caracol bruja”-,
pero para los peces de roca, es deliciosos e
irresistible. Constituye una carnada perfecta para
pescar lábridos, espáridos y pequeños serránidos. Para
sacarlo de la concha, bastará con calentarla con un
mechero o en una pequeña parrilla.
Cangrejo mulato: Ver cangrejo zapatero.
Cangrejo rojo (Procambarus clarkii):
También conocido como cangrejo de las marismas, es
originario del sur de EEUU y se ha aclimatado
perfectamente en el sur de la Península, sobre todo en
las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir, donde ha
adquirido características de plaga.
Cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus):
Goza de protección en muchos lugares de España e incluso
se repueblan con él zonas donde podría prosperar el
cangrejo autóctono, en la creencia, sin fundamento
científico, de que con la presencia del cangrejo señal
se puede detener el avance del cangrejo rojo. Pero esto
no es así, porque, aparte de ser un gran competidor del
cangrejo autóctono y transmitir también la enfermedad
afanomicosis, el cangrejo señal no ha probado ser una
barrera para el avance del cangrejo rojo y tiene los
mismos efectos devastadores que él.
Cangrejo verde: Ver cangrejo común.
Cangrejo zapatero
(Pachyprasus
marmoratus):
Es el cangrejo de forma cuadrada y tintes oscuros
presente en todas las zonas mediolitorales y
supralitorales de nuestra península. No le molesta la
exposición prolongada al aire y al sol, y suele estar
sobre las rocas al descubierto, siempre preparado para
arrojarse al agua o esconderse en una grieta cercana.
Muchos peces litorales conocen está costumbre de
arrojarse súbitamente al agua y allí lo esperan
ansiosos, sobre todo los sargos y la lubina. Por eso,
este cangrejo puesto en el anzuelo y columpiándose en el
vaivén de las olas, medio camuflado por la espuma, se
vuelve irresistible para los peces que patrullan la
escollera. Durante el invierno, a causa del frío,
estos cangrejos se desplazan con cierta torpeza,
-también cuando acaban de mudar y son blandos: en
ocasiones casi no pueden moverse y constituyen entonces
el mejor cebo imaginable- pero en verano, especialmente
los días calurosos, su metabolismo se halla muy
acelerado, y corren como almas que lleva el diablo. Su
estructura corporal está, asimismo, diseñada para la
carrera y para guarecerse bajo las piedras y en las
estrechas grietas de las rocas calizas. Sus patas,
rematadas en uñas, son fuertes y ágiles, y su cuerpo
plano les permite introducirse en estrechísimas
rendijas. Lo mejor
para conseguir cangrejos recién mudados es bien simple.
Deberemos buscarlos bajo las rocas que se hallan
colindantes con el estrato supralitoral, en otras
palabras, bajo las rocas que sólo reciben un aporte
mínimo de agua marina en cada punta de marea.
Canoa: Pequeña embarcación escasa de
manga y afilada.
Cántara: Cat. Ver chopa.
Cantil: Pared de roca cortada en
vertical y cierta altura.
Canutillo: Larva de tricóptero que se
pasea por el fondo de los ríos “con la casa a cuestas”.
Para encarnarlo, debemos sacarlo antes de este canuto
formado con una secreción con la que pega arena y fibras
vegetales.
Caña: Vara larga usada para pescar.
Existen infinidad de modelos, adecuados a todo tipo de
pesca.//2. La parte más larga y cilíndrica del remo.//3.
Palanca de madera con que se gobierna el timón.
Cañabota: Con este nombre vulgar se
denominan a varias especies de escualos, sobre todo en
el sur de España.
Cap-roig: Cat.
Ver cabracho.
Capa: Maniobra marítima consistente en
aguantar el temporal por la amura con media máquina
avante, para gobernar la nave.
Capear: En caso de temporal, quedarse a
la capa.
Capitón (Liza ramada): Mugílido
semejante al resto de los componentes de la familia. Ver
mugil.
Caracol de tierra (Helix
pomatia): El caracol vulgar –como todos los
caracoles- es un molusco gasterópodo, con un cuerpo
carnoso susceptible de ser puesto en el anzuelo. Es un
cebo muy efectivo para los grandes ciprínidos, ya sea
entero o troceado. Aunque no es un cebo tradicional de
mar, puede constituir un eficaz sustituto para capturar
algunas especies de las más usuales en la pesca
deportiva. El caracol vulgar de tierra es apto para los
lábridos, pero también para muchos otros peces, como la
herrera por ejemplo, que pica también con decisión a
este molusco terrestre.
Caracola de mar (Thais haemastoma):
La caracola resulta un habitante frecuente de todas
nuestras costas. Con este nombre genérico se designan
varias especies de aspecto similar. La caracola de mar
gusta de los fondos con abundante comida y de
profundidad moderada. Es carnívora, predadora y
carroñera, y llega a medir unos 10 cm. de altura. En
ocasiones la encontraremos vacía, o bien ocupada por un
cangrejo ermitaño. No hace falta recordar que, siempre
que haya un cangrejo, éste será un invasor, pues el
crustáceo no puede fabricar la concha que le protege. En
efecto, la concha es creada siempre por el molusco que
conocemos como “caracola”, cuyo cuerpo carnoso puede ser
utilizado también para encarnar nuestros anzuelos. En
España no es corriente emplearlo como cebo ni comerlo.
No así en otros países, utilizada comúnmente para ambos
fines. Para hacer acopio de estos moluscos, lo mejor es
buscarlos en los puertos y dársenas, en cuyos fondos
ricos en deshechos orgánicos proliferan.
Caracolillo: Ver bígaro.
Caramuxo: Gal. Ver bígaro.
Carángidos: Familia de peces pelágicos,
generalmente predadores e interesantes para la pesca
deportiva y comercial, que presentan dos aletas dorsales
y la caudal ahorquillada, con todas las características
de un buen nadador de aguas abiertas.
Cardán: También conocido como cañero,
es la pieza en la que se sujeta la caña en el curricán
de altura. La normativa IGFA establece que los cardanes
nunca deben ser fijos ni permitir descansar al pescador.
El único movimiento que se permite a los cardanes es el
vertical.
Cardinal: Mosca clásica, tanto seca
como ahogada, que se caracteriza por ser de color
encarnado.
Cardumen: Ver bálamo.
Carena: Casco de la nave.
Carenar: Calafatear y reparar la
embarcación.
Cargolí: Cat. Ver bígaro.
Carlysle: Modelo de anzuelo que se
caracteriza por ser fino, cerrado y de pata larga.
Carnada: Nombre genérico para designar
al cebo de origen animal, generalmente muerto.
Carpa (Cyprinus carpio): La
carpa, considerada el rey de los ciprínidos,
cuenta con varios tipos y subespecies que, dado lo
complejo de sus procesos de hibridación, resulta
difícil, si no imposible, de clasificar y encasillar.
Originario de Asia, este pez se ha adaptado desde la
antigüedad a la práctica totalidad de aguas
continentales del mundo. Generalmente ha sido
introducido con vistas a su cultivo en estanques,
práctica que dominaron los chinos desde la más remota
antigüedad. En nuestra península podemos encontrarlo en
casi todas las aguas remansadas y es activo, aunque
siempre desconfiado, durante casi todo el año, excepción
de los meses más crudos del invierno, durante los cuales
muchos ejemplares permanecen enterrados en el limo del
fondo o bien reducen al máximo su actividad. Se alimenta
de microorganismos que encuentra en el fondo, entre el
cieno, o bien de algas. Se pesca mayormente a fondo, con
caña de lanzado y cebos blandos, siempre naturales.
Encontramos distintas variedades, mezcladas entre sí,
como la carpa de espejos o real, o la carpa cuero, que
apenas tiene escamas y se pesca con sistemas análogos.
También su alimentación y costumbres son idénticas, así
como los biotopos que comparte. Todas ellas picarán
estupendamente a los cebos de origen vegetal, como la
patata cocida, el maíz –también cocido, por supuesto- la
fruta en sazón, etc. Asimismo, boiles hechos a partir de
pastas o engrudos donde se mezclan distintos materiales
tales como la harina –de pescado, de trigo, de maíz- con
aceites –vegetales y animales- y en ocasiones diversas
especias y colorantes. Además se pueden incluir quesos,
masillas animales, grasas, etc.
Este tipo de cebo
es muy utilizado para la pesca de ciprínidos y muchos
pescadores tienen sus propias combinaciones.
Es destacable su utilización para perseguir a especies
de peces recelosos y de picada “lenta”, que se verán
atraídos por las emanaciones de estos cebos, a los que,
en forma de bolitas de diversa consistencia se los hará
descansar sobre fondos con escasa o nula corriente.
Por tanto, pescando carpas en el fondo de un
lago, deberemos dejar que prueben el cebo, lo saboreen,
y clavar únicamente cuando notamos que ya lo está
devorando con tranquilidad.
Podremos encontrar
carpas en casi todas las formaciones de agua dulce con
poca corriente, desde el lago del Parque del Retiro,
hasta el embalse más limpio y oxigenado. No es
una gran luchadora, pero sí es bastante desconfiada y se
toma su tiempo antes de engullir nuestra carnada. Por
eso, debemos tener siempre presente que estamos frente a
una pesca de espera y antes de clavar se debe dejar al
pez que coma.
Carpín (Carassius vulgaris): Es
parecido a la carpa, con la cual hibrida. Se distingue
por su menor tamaño y la ausencia de barbillones. Vive
en los mismos lugares, pero acepta incluso espacios
acuáticos más reducidos, más contaminados y con menor
proporción de oxígeno. El pez rojo, morador omnipresente
de los acuarios de agua fría, es una variedad doméstica
del carpín común creada por los orientales en la
antigüedad. Algunos autores catalogan esta subespecie
con el nombre científico de Carassius aurata. En
realidad, este pez, al igual que la carpa común, ha sido
objeto de tantos cruces desde la más remota antigüedad
que resulta difícil saber cómo era originalmente en su
Asia natal. En España, en estado salvaje, el carpín
presenta muchas y muy diversas libreas, que van desde
los colores oscuros o verdosos, hasta los dorados,
anaranjados e incluso blancos, con todas las variaciones
y mezclas que podamos imaginar. Aunque no tenga ningún
interés deportivo, a los niños les suele encantar
capturarlos, por lo que cumple un buen papel como pez de
iniciación. Además, dada su tolerancia a medios muy
degradados, lo podremos encontrar en muchas charcas, a
veces de aguas pútridas, por lo que es muy accesible.
Pica a casi cualquier cebo de forma decidida, sin el
recelo al que nos tienen acostumbradas sus primas
mayores, las carpas. No sirve para comer, pero, si no
quieren devolverlo al agua, pueden conservarlo vivo y
mantenerlo en un acuario sencillo y de agua fría el
tiempo que deseen.
Carrete:
Instrumento mecánico que, asido a la caña, sirve para
recoger el hilo. Los modelos principales son dos: los de
bobina fija y los de bobina giratoria o multiplicadores.
Caruxo: Gal. Ver remol.
Carta de navegación: Plano detallado de
la costa y de sus fondos.
Cascajo: Lecho de arena gorda con
piedra rota.
Castañeta: Gal. Ver japuta.
Castañuela (Chromis chromis): La
castañuela pertenece a una familia de peces coralinos,
por tanto, oriunda de mares tropicales. No tiene ningún
interés deportivo ni comercial, pero es muy abundante en
nuestras costas mediterráneas. Es un pez ramoneador, que
nunca nada en aguas libres y prefiere mantenerse cerca
de piedras o de objetos sumergidos que le brinden
protección. Vive en cotas inferiores a los veinte
metros, siempre en aguas luminosas y templadas.
Acostumbra a mantenerse en pequeños grupos, poco a nada
cohesionados, sin formar nunca auténticos bancos. Cuando
un predador entra en su radio de acción o bien cuando
detectan comida en abundancia, se lanzan a toda
velocidad, bien sobre el alimento, bien al abrigo de las
rocas. Si lanzamos el cebo, sobre todo pescando a
corcho, a poca distancia de la pared, las castañuelas
darán buena cuenta de él. Pero raramente conseguiremos
clavarlas, pues debido a su pequeña boca y a su forma de
comer, es difícil que el anzuelo llegue a hacer blanco
en sus insípidas carnes. De todas formas, con aparejos
muy ligeros y anzuelos de menos del 0.12, lo podemos
pasar bien. Especialmente si pretendemos aprender, pues
repito, clavar estos peces que pican sin cesar es
realmente complicado. Siempre se muestran activas pero,
durante el verano, con el agua como un caldo, están
pletóricas de actividad. No hay que olvidar que la
castañuela es un pez proveniente de mares muy cálidos, y
que se introdujo en el Mediterráneo a través del Canal
de Suez.
Casting: En su acepción original, en
inglés, sería lance o lanzado, lo que aplicado a la
pesca equivaldría a pesca al lanzado.
Catalufa: Ver boga de mar.
Catamarán: Embarcación con varios
cascos o flotadores.
Cataviento: Instrumento para conocer la
dirección del viento.
Cayo: Pequeña porción de tierra que
emerge sobre la superficie de la mar.
Caza-sub: Término de reciente creación
pero muy utilizado, para designar a los pescadores
submarinos.
Cazar: Tensar un cabo. Por extensión,
“cazar” se aplica también a ciertos elementos de una
embarcación, como serían, por ejemplo, cada una de las
velas.
Cazón (Musterius asterias):
Pequeño escualo costero muy común en nuestras aguas.
Aunque no es una especie muy valorada, alcanza cierto
precio en algunas lonjas. Se consume preferentemente en
adobo.
Cebada: En los peces, constituye el
acción de comer. Sobre todo se aplica este término
cuando lo hacen en superficie.
Cebador: Herramienta muy similar a un
tiragomas con cazoleta, que sirve para lanzar el cebo a
un determinado lugar, con más potencia y precisión que
si lo hacemos con las manos desnudas.
Cebar: Distribuir cebo, engodo o macizo
en un lugar determinado, para luego pescarlo.
Cebo: Alimento para los peces.//2.
Aquello con lo que se encarna el anzuelo.
Cedazo: Especie de redeño con muy poco
fondo, fabricado generalmente de forma artesanal con
malla de acero, que se utiliza para la pesca de angulas
en la subida invernal por las rías del Cantábrico.
Cefalópodos (moluscos): Son moluscos de
concha interna -salvo el pulpo- y que, como su nombre
indica -cefa: cabeza, podos: pies-, tienen los pies en
la cabeza, o, mejor dicho, las patas: tentáculos llenos
de ventosas con los que apresan y sujetan a sus
víctimas. Los más habituales son los calamares, pulpos y
sepias. Constituyen la cumbre evolutiva de los
invertebrados.
Centolla (Maja squinado):
Cangrejo de gran tamaño muy conocido por su importancia
gastronómica, pues es uno de los más deliciosos. Es un
crustáceo lento y torpe, que fía su estrategia vital a
sus dotes de camuflaje. De régimen bentónico, es muy
perseguido con nasas y trampas similares.
Centollo: Ver centolla.
Cepo: Pieza de un tipo de ancla que va
bajo del arganeo. Puede ser de distinto material que el
ancla a la que acompaña.
Cerco (Arte de): Artes que se calan de
forma vertical y trabajan rodeando al cardumen de peces,
para luego, bien enmallarlos, o bien cerrarlos formando
un embudo.
Cetrárquidos: Familia de peces de agua
dulce originarios de Norteamérica, de gran interés para
la pesca deportiva debido a su voracidad. Los más
conocidos en nuestras latitudes son el bass y el perca
sol.
Chambel: Aparejo sencillo de fondo, en
origen para pescar a mano desde embarcación, que se
caracteriza por poseer varias hijuelas amarradas a la
línea madre.
Chaparaña: Gal. Ver chopa.
Chaparella: Gal. Ver chopa.
Chaplar: Chapoteo u onda que se produce
en el agua cuando el pez come en superficie. Se emplea
más referido a los peces marinos.
Char: Término anglosajón para designar
a varias especies de salmónidos. En castellano,
equivaldría a “truchas no verdaderas”, es decir,
salmónidos parecidos a las truchas pero que no lo son en
puridad. Ejemplo de chars serían los distintos tipos de
salvelinos, la trucha Dolly Varden, etc.
Cherna: Nombre común que se aplica a
varios serránidos de gran tamaño, como el mero común.
Chicharrera: Aparejo concebido para
pescar chicharros y especies similares, con un número
indeterminado de anzuelos empatados a cortas hijuelas
que van, a su vez, a la línea madre, en cuyo extremo se
coloca el plomo (generalmente de tipo pera o gota, de
peso variable en función de la acción de la caña). Se
lanza y recoge, caceando –curricán- a media agua. Los
anzuelos no van cebados –en ocasiones irán limpios,
aunque en ese caso es mejor que sean plateados (tipo
crystal o similares)- o llevan una pequeña pluma, un
trozo de lana, papel de aluminio o cualquier cosa que
simule una pequeña presa. El chicharro o jurel se clava
solo, por efecto de la tracción constante que debemos
imprimir al aparejo al traerlo recogiendo, con cuidado
de no ejecutar movimientos violentos ni tirones bruscos,
pues este pez tiene la boca muy frágil y es demasiado
frecuente rompérsela y perderlo.
Chicharro: Ver jurel.
Chinchorro: Embarcación auxiliar a
remos, muy pequeña y frágil.
Chipa: Ver piscardo.
Chirla (Venus gallina): Molusco
bivalvo parecido a la almeja, pero de menor importancia
gastronómica y comercial. No obstante, como cebo sirve
igualmente.
Chivo: Por este nombre conocemos a un
señuelo artificial empleado tradicionalmente en el
Cantábrico para pescar lubinas a la cacea o curricán. El
cuerpo es de plomo, de forma parecida a las cucharillas
ondulantes, aunque algo más grueso y alargado, y
terminaba en dos grandes anzuelos camuflados por largos
pelos de barba de chivo, o penachos de maíz. Antes de
pescar se les saca brillo con un cuchillo –el plomo
pronto se vuelve mate- y se curvan un poco para que su
movimiento resulte más atractivo en el agua.
Como pesan bastante permiten largos
lanzados, pero, por la misma razón, hay que traerlos
bastante rápido. Son muy eficaces para tentar a la
lubina de buen tamaño en las más duras rompientes,
haciéndolos casi volar por encima del agua y en
las crestas de las olas.
Choco: Ver sepia.
Chopa (Spondiliosoma cantharus, Cantharus
cantharus): Este espárido del género
Spondiliosoma, se caracteriza por poseer una silueta
que nos recuerda a la del sargo común, si bien es
ligeramente más redondeada. Además, su color, de tintes
cenicientos, constituye otra de las particularidades de
esta especie, lo que le ha originado su nombre vulgar en
muchos idiomas. Otra diferencia apreciable la
encontramos en su dentición, ya que presenta unos
pequeños dientes punzantes en el lugar que
correspondería a los incisivos de los sargos. También
constatamos la ausencia de molares. La dieta de la chopa
es omnívora, con más presencia de elementos de origen
vegetal de lo que es habitual entre los espáridos, lo
que acredita el verdín que encontramos a menudo en sus
vísceras. Aunque se trata de un pez de distribución
litoral, raramente se acerca mucho a tierra, a no ser
que encuentre profundidades de más de la decena de
metros o en sus incursiones nocturnas. No obstante,
sobre todo durante las noches del estío, puede ser
capturada a media agua casi pegada a los muelles y
diques de los puertos. Pero lo más frecuente es que este
pez se encuentre en el fondo, a cierta distancia de la
línea costera, integrando bálamos numerosos. Le gustan
los fondos mixtos, con preferencia por los lechos de
limo, arena y rocas, así como los escalones submarinos y
los bajíos sembrados de posidonia. Su comportamiento
gregario es todo un aliciente para su pesca, que puede
resultar francamente divertida si damos con un buen
banco. La chopa presenta muchas virtudes para la pesca
deportiva. Alcanza un tamaño razonable (puede llegar al
medio metro), ataca con avidez a casi cualquier cebo y
traga con decisión. La picada es franca, generosa, y lo
normal es que se clave sin que tengamos que poner nada
de nuestra parte. Se pesca a fondo, con cualquier
aparejo y cualquier cebo, sin que sea tampoco exigente
en cuanto al grosor del sedal o al tipo de anzuelo.
Chuparrocas: Ver pez ventosa.
Ciar: Bogar marcha atrás.
Cigala (Homarus gammarus, Homarus
vulgaris): Crustáceo exquisito cuya pesca
es patrimonio casi exclusivo de los profesionales.
Cigarra de mar: Ver santiaguito.
Cimarrón: Ver atún rojo.
Ciprínidos: Familia de numerosos peces
de agua dulce. Comprende buena parte de las capturas del
pescador que practica su afición en aguas remansadas o
en el curso medio y bajo de los ríos. Entre otros, en
esta familia encontramos a la carpa, el cacho o la boga
de río, por citar sólo algunos.
Clinch: Uno de los nudos más sencillos
y empleados en la pesca. Sirve para amarrar la línea a
cualquier pieza que tenga un ojo por donde pasar el
sedal, como un quitavueltas o un anzuelo con ojal.
Cloque: Garfio de hierro forjado con
una soga para afirmarlo en la muñeca, del que se valen
los almadraberos para ganchear a los atunes.
Clorofíceas:
Nombre genérico para designar a las algas de color
verde.
Clupeidos: Familia de peces marinos y
migratorios de gran importancia comercial. Viven en
bálamos y suelen ser pelágicos. Entre otros, cabe
destacar al arenque, la saboga o la sardina.
Cobrar: Halar un cabo.//2. Echar el pez
bordo o a tierra.//3. Atraparlo sin que pueda escapar.
Cochinilla de mar (Ligia oceanica):
Crustáceo que habita la zona intermareal. Lo encontramos
en las grandes rocas al límite de la marea y constituye
un buen cebo poco conocido.
Cofa: Pequeña plataforma para realizar
tareas de vigilancia y avistamiento situada por lo
general en lo más alto de la jarcia.
Cohombro de mar: Ver holoturia.
Cloque: Ver gancho.
Cola (del pez): Ver aleta caudal.
Cola de rata: Línea especial de
longitud variable y distinto grosor por tramos (en
origen de mayor a menor grosor imitando la forma del
rabo de dicho roedor) que se empalma a una línea
especial del carrete o backing por un extremo y por el
otro a una línea más fina, llamada terminal o trenzado.
Se utiliza únicamente para la pesca a látigo.
Colmilleja (Cobitis marrocana):
Pequeño cobítido frecuente en el sur peninsular adaptado
a los cursos que sufren grandes estiajes. Puede
sobrevivir respirando aire durante cierto tiempo. Debido
a su pequeño tamaño, no tiene interés para la pesca
deportiva, salvo como cebo.
Compás: Instrumento de navegación para
medir distancias y posiciones en la carta. Puede ser de
gobierno o de marcaciones.//2. Brújula.
Comiza: Ver barbo comizo.
Conchafina: Ver coquina.
Congrio (Conger conger):
Tiene aspecto
anguiliforme y vive en los agujeros y cuevas del fondo o
de la escollera, de donde raramente sale de día. Es, por
tanto, un animal eminentemente nocturno que puede llegar
a pesar más de treinta kilos. Desova, como la anguila,
en el Mar de los Sargazos, y, tras la puesta, muere. Es
un feroz carnívoro que puede tragar casi cualquier cosa,
y son innumerables las anécdotas acerca del contenido de
las vísceras de este pez, donde se han encontrado cosas
inverosímiles. Si picase en nuestro aparejo, debemos
tener cuidado y no proceder a desanzuelarlo como si de
un pez normal se tratase. El congrio posee una boca
temible, con una especie de diente en forma de cuña que
puede cortar como unos alicates. Lo mejor es, una vez
puesto en tierra y antes de cualquier otra cosa,
propinarle un duro golpe con algo contundente, pisarle
con fuerza la cabeza y sin aflojar la presión, cortarle
con un cuchillo la espina dorsal justo detrás de la
cabeza.
Copo: Parte posterior del arte. Es la
bolsa o el saco que forma la red en su parte más
profunda y alejada de la relinga.
Coquina (Donas vittatus): La
coquina, también conocida por conchafina y xarleta,
entre otros nombres, es uno de los moluscos bivalvos más
bellos. Vive enterrada a escasa profundidad en las zonas
intermareales. Prefiere los grandes arenales y se
desplaza con bastante frecuencia ayudada con un pié
fuerte y carnoso. Incluso, algunas noches, podremos
observar el rastro de sus desplazamientos grabado en la
arena mojada. Este molusco es un manjar, sobre todo
crudo. Pero también es eficaz como carnada. Además,
posee la ventaja de ser relativamente abundante en
muchas playas y, puesto que se entierra a poca
profundidad, podemos recolectarlo fácilmente en los
sitios que habita. Es ideal para cebar aparejos de fondo
y surf casting, especialmente si pescamos en lechos de
arena. El mayor inconveniente que presenta es que su
tamaño es reducido, por lo que resulta más adecuada para
encarnarla en anzuelos de pequeño o mediano tamaño,
destinados a herreras, peces planos, etcétera.
Coral: Pólipo marino muy greagario,
cuyos esqueletos calcáreos forman grandes estructuras y
arrecifes en los mares tropicales.
Corcheo (pesca al): Pesca que se
practica con flotador o corcho, en la que se trata de
suspende el cebo a cierta altura de la superficie. Según
sean sus características hablaríamos de pesca a la
inglesa, a la boloñesa o al coup.
Corcho: Flotador usado para la pesca
con caña. //2. Flotador que sujeta la relinga superior
en un arte.
Corcón: Ver mujol.
Coreana: Ver gusana coreana.
Cormorán: Ave costera muy común que
caza pececillos buceando. Es de color oscuro y vuela
batiendo enérgicamente las alas casi a ras de agua.
Cornamusa: Pieza sólida de abordo donde
se afirma un cabo.
Corral: Pequeña almadraba cuya
diferencia esencial es que la cámara o copo del mismo,
queda en seco durante la bajamar.
Corralet: Variante levantina del
corral, de aspecto un tanto complicado y forma circular;
se compone de varios compartimentos dentro del
circunferencia exterior.
Correr (el temporal): Es lo contrario
de capear. En este caso no nos enfrentaríamos al
temporal aguantándolo por la amura, sino que
navegaríamos con la mar por la aleta.
Corroich: Cat. Cabracho.
Corva: Ver corvina.
Corvallo: Cat. Ver corvina.
Corvina (Sciane umbra): La
corvina, como todos los esciénidos, es un pez cada vez
más raro en nuestras aguas. Además, frecuentemente es
confundido con otros integrantes de esta familia, que
pueden alcanzar mayores tamaños –como el verrrugato- y
son, lógicamente, más perseguidos. De hecho, la corvina
no suele llegar a los cuatro kilos y vive en zonas poco
profundas, entre los 5 y los 15 metros. Este precioso
pez es un gran luchador, por lo que hará las delicias de
los pescadores deportivos. Pieza muy codiciada por los
pesca sub, también proporciona grandes alegrías cuando
la sentimos en la puntera de la caña. Su defensa es
siempre enérgica, lo que contrasta con su aspecto de pez
tranquilo y poco nadador. Tiene una librea muy
característica, con ribetes dorados y verdosos, y una
particular boca, desplazada ligeramente hacia abajo.
Este efecto producido por la colocación atrasada de la
mandíbula inferior, así como su peculiar silueta, hacen
inconfundible a esta especie. Se pesca con cañas de
lanzado pesado y aparejos de fondo, que es donde busca
su alimento, mayormente de noche. Su dieta es carnívora
y acepta la mayoría de los cebos de origen animal más
empleados, como son los anélidos, los moluscos o los
pequeños crustáceos.
Corvina (Scianena hololepidotus):
Esta especie emparentada con la anterior recibe también
ese nombre en las zonas donde habita, que, en nuestras
aguas, se limitan al Mediterráneo y al Atlántico sur, lo
que incluye el Estrecho de Gibraltar. Puede llegar a
pesar más de 50 kg. y se pesca con aparejos de mayor
envergadura. En Huelva hay verdaderos especialistas en
su captura, cada vez más rara. Se pesca preferentemente
en embarcación y, siempre que se puede, se utiliza sepia
viva, quizás la mejor carnada que se le puede ofrecer.
Costado: Cada uno de los lados que
forman el casco de la nave.
Costear: Navegar paralelo a la costa
viendo tierra.
Costilla: Ver cuadernas.
Cote: Cada una de las partes de un
nudo.//2.Nudo llano.
Coto: Zona delimitada de pesca donde se
deben seguir una serie de normas específicas.
Coup (pesca al): modalidad de pesca que
se desarrolla en aguas remansadas, sobre todo
persiguiendo ciprínidos con cebo, ya sea a flotador o a
pulso. Se utilizan cañas largas, generalmente sin
carrete y, muy a menudo, enchufables. Además, se ceba
previamente el puesto de pesca, en el que se permanece
inmóvil toda la jornada. Es una pesca estática, cada vez
más sofisticada, en la que se utiliza material muy
específico.
Crankbaits: Señuelos artificiales
concebidos para predadores de aguas continentales, como
el bass, el lucio o la lucioperca. Tienen una forma de
nadar sinuosa y, supuestamente, imitan a diversos
animales, desde pececillos a ratones. Son muy populares
y efectivos.
Cree: Hackle tricolor.
Cresta: La parte más alta y
sobresaliente de una ola.
Crisálida: Ninfa de los insectos
lepidópteros.
Crustáceos: Artrópodos, en su mayoría
acuáticos, cubiertos generalmente de un caparazón más o
menos rígido, formado por una sustancia quitinosa y de
carbonato cálcico, que hace las veces de un esqueleto
externo. En la cabeza se aprecian dos pares de antenas,
que, en algunos casos, poseen también funciones
natatorias. A los crustáceos pertenecen todos los
cangrejos, las langostas, las quisquillas, camarones,
etcétera.
Crystal: Por este nombre conocemos a un
determinado modelo de anzuelos muy populares de pata
fina.
Cuadernas: Son las costillas, el
esqueleto que conforma el casco de la embarcación,
fijadas a ambos lados de la quilla de forma simétrica.
Cuaderno de Bitácora: Libreta de a
bordo donde se anotan todos los elementos reseñables de
la travesía, incluyendo la estima de la posición, los
elementos meteorológicos, etc.
Cuadrante: Cada una de las cuatro
partes en que las que se divide la rosa de los vientos,
es decir, N, S, E y O.
Cuarta: Cada uno de los 32 rumbos en
que se divide la rosa.
Cucharilla: Señuelo artificial que
consiste en una "cuchara" o paleta, cuyo movimiento
produce vibraciones con objeto de provocar el ataque del
pez. Básicamente, son de dos tipos: giratorias y
ondulantes: A) Cucharillas
giratorias: Clásicas para la pesca de salmónidos en río,
son aceptadas además por una amplia variedad de especies
piscícolas, tanto continentales como marinas. Su
principio es sencillo: una paleta giratoria de metal
montada sobre un cuerpo también metálico, plomado o no,
con o sin adornos (cuentas de colores, penachos de
distintos materiales etc.). La paleta gira por efecto de
la corriente del agua sobre el cuerpo de la cucharilla.
Se diferencian en dos grandes grupos: las de paleta fina
y alargada, y las de paleta ancha y redondeada. Se decía
que las de paleta fina imitaban a un pez y las que la
tenían redondeada imitaban a un insecto. No podemos
comprobar cuanto de verdad existen en esta afirmación
asumida de forma casi universal. Sin embargo, el manejo
de ambas difiere en algún detalle, pues las paletas
redondas ofrecen mayor resistencia en el agua y girarán
bien aunque las traigamos más lentamente o la corriente
sea menor. Cuanto más fina sea la paleta, el efecto
contrario se acentuará y el trabajo en la puntera será
también menor. B) Cucharillas ondulantes: En el río se
utilizan mucho menos que las giratorias, y mucho más que
éstas para lagos y aguas marinas. En cualquier caso,
también dan buen resultado en el río, y en la mar se
revelan como excelentes para muchos predadores de agua
salada. Son artilugios también metálicos, con forma
alargada, ovalada, más o menos rectangular y un poco
curvada. La técnica que se emplea para pescar con ellas
se parece mucho a la de la cucharilla giratoria. Al
igual que las giratorias pueden ser lisas o con dibujos,
pintas, brillantes, mates, de un solo color o de
fantasía cromática.
Cul de canard: Que traducido sería
“culo de pato”. Plumaje de suma importancia para muchos
montajes de moscas artificiales. Generalmente se emplea
para confeccionar las alas, pero también para otras
partes, como el abdomen en algunos modelos de
ephemerellas.
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Fuente:
Gran
Pesca