Es el órgano principal del aparato circulatorio y se
encuentra situado en el interior del tórax, entre ambos
pulmones.
El corazón se puede comparar con un
trabajador incansable, que día y noche bombea el líquido
que nos mantiene vivos: la sangre. Se calcula que
el corazón late a un promedio de 70 veces por minuto en
estado de reposo. Tiene forma de pera, mide 12,5
centímetros de longitud y pesa aproximadamente 450
gramos.
Este poderosísimo órgano se encuentra situado en el
interior del tórax, entre ambos pulmones. Está
formado por un músculo hueco llamado miocardio,
el que a su vez se recubre en el lado interno y externo
por el endocardio y el pericardio,
respectivamente.
Posee cuatro cavidades: dos superiores, llamadas
aurículas, y dos inferiores, los ventrículos.
Estas cavidades están separadas por tres tipos de
tabiques: el interauricular, que divide las
aurículas; el interventricular, que divide los
ventrículos, y el auriculoventricular, que
separa las aurículas de los ventrículos.
Ahora que ya sabemos cómo está formado nuestro
corazón, te habrás preguntado cómo se comunican sus
cavidades, si aparentemente hay tabiques que las
separan. Pues bien, te lo vamos a explicar: la
aurícula derecha comunica con el ventrículo
derecho por un orificio llamado
auriculoventricular derecho. En los bordes de este
agujero se sitúa la válvula tricúspide.
La aurícula izquierda hace lo mismo con el ventrículo
izquierdo a través del orificio auriculoventricular
izquierdo, en cuyos contornos se encuentra la válvula
mitral o bicúspide.
Estas válvulas son sumamente importantes, por cuanto
dejan pasar la sangre desde las aurículas hacia los
ventrículos, pero impiden el paso en sentido contrario.
Otras dos válvulas, denominadas pulmonar y
aórtica, evitan que la sangre que está en las
arterias refluya hacia los ventrículos
Imágenes:
El Corazón