Las enfermedades adquiridas se desarrollan después del nacimiento y se dividen en valvulares y coronarias. Estas últimas también se denominan isquémicas, porque la causa de la dolencia es la escasa presencia de sangre en el corazón.
La estenosis o válvula demasiado estrecha (esta enfermedad también puede ser de origen congénito) se encuentra dentro de las enfermedades valvulares, así como la incompetencia o insuficiencia, que es un estado en que las válvulas no pueden cerrarse adecuadamente por un problema coronario o una infección.
En las enfermedades isquémicas el corazón puede morir, ya que no recibe el suficiente oxígeno y nutrientes. El responsable de esta complicación es el ateroma, un depósito graso que se va creando como consecuencia de la enfermedad arteroesclerótica, la que estrecha y endurece las arterias. Esto provoca una sobreexigencia al corazón, quien debe bombear con más energía de la normal. Otras afecciones que deben considerarse son:
- Infarto al miocardio: una parte o todo el corazón deja de funcionar debido a la interrupción del aporte sanguíneo, ya que se obstruye una arteria coronaria que lleva sangre al músculo cardíaco. Como consecuencia, el músculo cardíaco es incapaz de mantener una circulación adecuada a causa de su poca fuerza motriz.
- Arritmias: son alteraciones eléctricas que generan ritmos cardíacos irregulares.
También es importante mencionar dentro del estudio del sistema circulatorio las enfermedades que afectan a la sangre, algunas de las cuales son las siguientes:
- Anemia (escasez o falta de glóbulos rojos): puede deberse a la falta de hierro o vitamina B12.
- Leucemia: es la excesiva producción de leucocitos y la alteración en la generación tanto de plaquetas como de hematíes. También se conoce como cáncer de la sangre.
- Hemofilia: enfermedad hereditaria que se caracteriza por hemorragias incontrolables. Se presenta sólo en los varones.