El corazón posee su propia central de abastecimiento
llamada sistema coronario que provee de sangre al
corazón mediante las arterias coronarias derecha e
izquierda, provenientes de la aorta.
Pareciera ser que al corazón solo le preocupa
trabajar para alimentar a nuestro organismo; pero
muchas veces nos preguntamos: ¿quién nutre al
corazón para que luego nos nutra a nosotros?.
La
verdad es que el corazón recibe el aporte sanguíneo
a través de dos arterias denominadas coronarias,
derecha e izquierda. Ambas salen de la
aorta, la gran arteria que recibe la sangre
del ventrículo izquierdo, casi inmediatamente
después de las válvulas aórticas.
Las arterias coronarias no están aisladas entre
sí; cada una de ellas es responsable de suministrar
sangre a un área cardíaca, en un complejo de
ramificaciones que constituyen una red de vasos de
menor calibre unidos los unos con los otros. Luego,
por un proceso de repetidas divisiones, las arterias
más pequeñas van disminuyendo de calibre hasta
convertirse en capilares que se hallan distribuidos
por toda la masa del corazón, en contacto íntimo con
el miocardio. Es aquí donde sus finas paredes
permiten el paso del oxígeno y los nutrientes,
además de recoger anhídrido carbónico, ácido láctico
y otros productos de desecho desde las células
cardíacas.
Los capilares se reúnen nuevamente en
vasos de mayor diámetro, hasta formar las venas
coronarias que drenan la sangre en la aurícula
derecha. Se estima que aproximadamente una vigésima
parte de la sangre que bombea el corazón sirve para
su propio mantenimiento.
Los grupos
sanguíneos
La sangre se ha clasificado en diferentes
grupos según la presencia o ausencia de
antígenos (sustancia capaz de estimular la
producción de un anticuerpo) presentes en la
superficie de las células y que son genéticamente
predeterminados.
Estos antígenos son ciertos marcadores que
diferencian a cada uno de los grupos. Visto de otro
modo, es como grupos de personas vestidas de
diferentes colores, unas de azul, otras de amarillo
y otras de verde.
Existen diferentes sistemas de clasificación de
los grupos sanguíneos, pero la manera más universal
de clasificarlos es en los grupos ABO, siendo
los principales los siguientes: Grupo A,
Grupo B, Grupo AB, Grupo O.
Es muy importante saber qué tipo de sangre
tenemos, pues frente a cualquier eventualidad en la
que sea necesario el donar o recibir sangre, es
fundamental saber qué tipo de sangre tenemos.
Además de los grupos, existe una sustancia
presente en la mayoría de los glóbulos rojos de la
sangre, que junto con el grupo sanguíneo le da
identidad a estas células. Se trata del factor Rh,
encontrado por primera vez en 1940 por el científico
estadounidense Karl Landsteiner en los
glóbulos rojos de un tipo de primate, llamado
Macacus rhesus, y que también existe normalmente
en el 85% de los humanos El factor Rh es de dos
tipos: positivo (Rh+) y negativo (Rh-)
Marcapasos
El marcapasos cardíaco es un aparato que estimula
artificialmente el corazón cuando este presenta
alteraciones en su ritmo. Por lo general se implanta
bajo la piel, y los modelos más sencillos funcionan
a una frecuencia preestablecida de 70 latidos por
minuto. Existen otros que son capaces de detectar
los impulsos naturales del nodo sinusal y
transmitirlos a los ventrículos