La primera gran transformación de los alimentos ocurre en esta porción del tubo
digestivo, anatómicamente acondicionada para mezclar y procesar las sustancias
ingeridas.
Se suele considerar al estómago como la continuación del
esófago; si bien es la siguiente porción del tracto digestivo, estructuralmente
posee grandes diferencias.
El estómago es similar a una bolsa elástica con forma de letra J,
ubicado bajo las costillas, en la parte superior de la cavidad abdominal, al
lado izquierdo del hígado. Es un órgano hueco que posee la increíble capacidad
de aumentar hasta 20 veces su tamaño, para alojar y procesar, momentáneamente,
el bolo alimenticio
Está conformado por diferentes porciones. Así, su parte superior, en conexión
directa con el esófago, se denomina cardias.
A continuación se sitúa el fondo (donde se acumulan los gases),
el cuerpo (porción con mayor superficie), más abajo el
antro (zona de estrechamiento) y finalizando, el píloro
(que une el término del estómago con el comienzo del intestino delgado).
El estómago se conecta con el esófago por el esfínter esofágico
inferior; este actúa como una verdadera llave de paso, que abre o
cierra la unión entre ambas estructuras, para que el bolo alimenticio
no se devuelva. El mismo mecanismo de seguridad se encuentra en la porción final
del estómago, en la conexión con la primera parte del intestino delgado
(duodeno). Aquí la llave de paso se denomina esfínter pilórico.
El estómago tiene una gran flexibilidad anatómica y esta se debe a que está
compuesto por varias capas musculares (oblicuas, longitudinales
y circulares), que se colocan en acción durante la digestión, facilitando la
contracción y relajación de sus paredes para procesar el bolo alimenticio, al
igual que una batidora.
El interior estomacal alberga fluidos corrosivos (que desgastan), llamados
jugos gástricos. Por ello, además de contar con importantes
músculos, posee varias capas.
La serosa (membrana lisa que secreta suero) es la lámina que
recubre exteriormente el estómago, mientras que la
mucosa es la capa más interna, que contiene un
importante número de glándulas gástricas (productoras de jugo
gástrico).
En el estómago, sin duda, ocurren importantes transformaciones; sin embargo, en
esta porción del tubo digestivo todavía no se absorben los alimentos. Este
proceso comienza recién en el sinuoso camino que conforman los dos intestinos,
delgado y grueso.
Imágenes:
El Estomago