Las patologías digestivas son un problema recurrente en la población.
Dentro de las más comunes se encuentran las infecciones intestinales.
Las enfermedades que afectan al aparato digestivo encuentran su origen en
microorganismos, mala alimentación o por el exceso en el consumo de bebidas
alcohólicas. Algunos de los trastornos más comunes son:
- Cirrosis: es una enfermedad hepática crónica que
provoca fibrosis (cicatrización) y disfunción del hígado. Las principales
causas son el alcoholismo y la infección por el virus de la hepatitis C. Los
síntomas son vómitos con sangre, ictericia (piel con coloración
amarillenta), debilidad generalizada, inflamación abdominal, pérdida de peso
y trastornos renales.
- Enfermedad celíaca: es una afección autoinmune y
hereditaria, que provoca inflamación crónica de las paredes del intestino
delgado en respuesta a la ingestión de gluten (una proteína del trigo,
avena, cebada y centeno).
- Esófago o síndrome de Barrett (EB): es un trastorno
caracterizado por un cambio en las células que recubren el esófago. Las
células normales tienen una forma aplanada (escamosa), mientras que en un
esófago de Barrett las células tienen forma de columna. Este cambio se
conoce como metaplasia y es una fase premaligna, que puede desembocar en un
cáncer de esófago. Se desconocen las causas exactas que provocan esta
afección, pero puede provenir de un daño en el esófago causado por reflujo
gastroesofágico crónico.
- Gastroparesis: es un trastorno en el cual el estómago
tarda demasiado tiempo en vaciar su contenido provocando el crecimiento
excesivo de bacterias a causa de su fermentación.
La principal causa es el daño o pérdida de funcionalidad del nervio vago
(controla los movimientos de los alimentos a través del tubo digestivo).
Afecciones en los intestinos
- Enfermedad diverticular: afecta a la parte inferior
del intestino grueso (colon) y consiste en la formación de pequeñas bolsas
llamados divertículos (o diverticulosis) y en la inflamación e infección de
estos divertículos (diverticulitis).
Se cree que la provoca la movilización lenta del quimo por este intestino.
- Enfermedad o mal de Crohn: es una enfermedad
autoinmune, que implica una inflamación crónica del revestimiento de los
intestinos. A consecuencia de esta inflamación, el segmento intestinal
comprometido puede desarrollar úlceras, fístulas
(conexión anormal entre órganos o tejidos) o estenosis (estrechamiento).
Además, se puede perder la capacidad de absorción de los nutrientes. Los
principales síntomas son diarreas crónicas, dolor abdominal, fiebre, baja de
peso y eliminación de mucosidades por el ano.
- Pólipos del colon: son masas de tejidos (generalmente
benignas) que sobresalen de la mucosa del colon. Pueden formarse uno o
múltiples pólipos que al comienzo no presentan síntomas, pero con el correr
del tiempo comienzan a sangrar. Existen dos tipos de pólipos, los
adenomatosos, que pueden derivar en cáncer y los hiperplásicos, que
generalmente no son malignos.
- Enfermedad de Hirschsprung: es un trastorno congénito
que causa obstrucción en el intestino grueso, debido al movimiento muscular
anormal de este. Esto provoca inflamación intestinal y abdominal.
Imágenes:
Enfermedad Diverticular