Mientras que la policía bonaerense
estaría muy cerca de dos de los
secuestradores que asesinaron a Axel
Blumberg, los investigadores ya
determinaron que tanto el joven
estudiante de ingeniería como un
directivo de Arcor estuvieron cautivos
al mismo tiempo en casas contiguas, en
el barrio Santa Paula, partido de
Moreno.
Con el paso de las horas, según
confiaron a LA NACION altas fuentes
policiales y judiciales, continuaron
recolectándose pruebas que completan el
rompecabezas del secuestro y asesinato
del joven Blumberg, que en los últimos
días derivó en un reclamo unánime de la
sociedad por más seguridad.
Axel estuvo cautivo en una de las tres
precarias casillas de material que
estaban alineadas a lo largo de un lote
sobre la calle Goya al 1500 en el
humilde barrio Santa Paula.
Los investigadores comprobaron que el
joven estudiante estuvo encerrado en la
última casilla, que tenía una sola
puerta, una ventana y un ventiluz por
donde se supone que Axel escapó cerca de
la medianoche, en momentos en que su
padre iba a pagar el rescate, en el
cruce de la Panamericana y la ruta 202.
En aquella ocasión transitó por terrenos
de fincas linderas en las que pidió
auxilio en un par de oportunidades y,
por temor, según testigos, no le
abrieron las puertas. Momentos después,
los secuestradores lo atraparon en las
inmediaciones y lo llevaron de regreso a
su lugar de cautiverio para, alrededor
de una hora después, conducirlo a un
terreno baldío de la zona de La Reja,
donde lo golpearon y lo ultimaron de un
disparo en la cabeza.
La cuestión del escape, según agregaron
las fuentes, se corroboró al hallarse en
un terreno cercano un trozo de sábana,
con motivos infantiles, con el que
habría sido amordazado el cautivo.
Los peritos técnicos de La Plata
comprobaron, en las últimas horas, que
el tejido de esa mordaza coincide con
los jirones de tela utilizados para
maniatar a Axel en el momento de ser
asesinado, en La Reja, por dos de los
secuestradores, que ahora son buscados
intensamente por la policía.
Lo mismo habría sucedido con trozos de
una gruesa toalla que había sido usada
para vendarle los ojos a Axel mientras
estuvo cautivo.
Prendas y productos de tocador
De los elementos recogidos en las
casillas que ocupaban los secuestradores
en Goya al 1500, los investigadores
hallaron un carnet de Axel de su
servicio prepago de salud, pero también
una chomba, otras prendas y productos de
tocador, todos importados.
Se supo luego que esos elementos no
pertenecían al joven estudiante de
ingeniería, sino a Guillermo Ortiz de
Rosas, directivo de la empresa Arcor,
que había sido secuestrado el domingo 21
de marzo, ocasión en la que Axel ya
llevaba cuatro días de cautiverio.
Ortiz de Rosas, cabe recordar, estuvo
pocas horas en cautiverio, hasta que
habría pagado alrededor de 80.000 pesos
y luego dejado en libertad. Pocas horas
después hizo la denuncia del secuestro y
del robo de su Volkswagen Passat
blindado.
Justamente en ese auto los
secuestradores se habrían dirigido a
cobrar el rescate de Blumberg, cuando
fueron interceptados por una brigada de
la policía bonaerense y otra de la SIDE.
Se generó un tiroteo, pero los
malvivientes pudieron escapar por el
blindaje del vehículo, que recibió
decenas de disparos.
Otro elemento de prueba que estaría en
manos de los investigadores y que
demostraría que tuvieron en su poder a
ambos cautivos es que en una de las
casillas de la calle Goya se hallaron
unos 1000 pesos, cuyos billetes nuevos
eran correlativos, que coinciden con
aquellos con los que se pagó el rescate
del directivo de Arcor.
También se supo que en la casilla
contigua a la que estuvo secuestrado
Axel se encontró un sillón en el que,
luego se comprobó, estuvo atado y
maniatado durante algunas horas Ortiz de
Rosas, por lo que no caben dudas de que
éste y Axel estuvieron cautivos a muy
pocos metros de distancia.
Ahora se quiere establecer si también
habrían estado allí otros cautivos,
producto de otros secuestros que
ocurrieron en los últimos meses y que
habrían sido cometidos por la misma
banda.



