El CERT acaba de publicar un aviso ("Vulnerabilities
in TCP") sobre una vulnerabilidad en el
protocolo TCP que puede ser utilizada
por realizar ataques de Denegación de
Servicio (DoS) en aquellos servicios que
se basan en la utilización de sesiones
TCP permanentes.
Potencialmente, el protocolo más afectado por esta vulnerabilidad es BGP, Border Gateway Protocol, utilizado para el intercambio de información de enrutamiento y de uso común en básicamente utilizado por proveedores de acceso a Internet para mantener las tablas de enrutamiento de las direcciones IP. Este protocolo utiliza conexiones TCP persistentes, sin ningún tipo de autenticación entre los dos extremos de la comunicación.
La vulnerabilidad descubierta (documentada en "Vulnerabilities Issues in TCP" y verificable mediante una prueba de concepto que será presentada en breve en una conferencia de seguridad) puede permitir a un atacante remoto la finalización de las sesiones establecidas (originando el ataque de denegación de servicio).
Por ahora únicamente se ha verificado con el protocolo BGP pero hay otros protocolos, como DNS y los protocolos que utilizan cifrado SSL, que son también potencialmente vulnerables puesto que también mantienen conexiones permanentes.
Cuando se establece una sesión TCP, las dos partes negocian el tamaño de la ventana TCP. Esta ventana reduce el número de paquetes que un atacante necesita enviar para conseguir que un paquete TCP falsificado sea aceptado por la víctima, ya que no preciso enviar todas las posibles combinaciones válidas de número de secuencia. Únicamente tendrá que calcular un número que corresponda al número de secuencia esperado más/menos la mitad del tamaño de la ventana.
Según el estudio publicado, todo esto permite la rápida identificación de los números de secuencia a utilizar en los paquetes falsificados: una conexión con una ancho de banda de unos 80 Kbps (línea DSL típica) puede insertar un paquete falsificado en cualquier conexión permanente en aproximadamente cinco minutos. Con más ancho de banda (línea T-1, de 1,5 Mbps) se puede llegar a insertar el paquete en sólo 15 segundos.
Por lo general cualquiera protocolo que se base en la utilización de conexiones TCP persistentes (larga duración), que utilicen un puerto TCP de origen fácilmente identificable y con direcciones IP del origen y el destino identificables pueden llegar a ser vulnerables.
Como medida de protección se sugiere la utilización de IPSEC, la autenticación MD5 en las cabeceras TCP o establecer algún sistema de autenticación entre las dos partes de la comunicación TCP.
Muchos fabricantes están afectados por esta vulnerabilidad. Al documento dónde se describe la vulnerabilidad se mantiene un apartado dónde se informa de las medidas y recomendaciones de cada fabricante concreto.
Potencialmente, el protocolo más afectado por esta vulnerabilidad es BGP, Border Gateway Protocol, utilizado para el intercambio de información de enrutamiento y de uso común en básicamente utilizado por proveedores de acceso a Internet para mantener las tablas de enrutamiento de las direcciones IP. Este protocolo utiliza conexiones TCP persistentes, sin ningún tipo de autenticación entre los dos extremos de la comunicación.
La vulnerabilidad descubierta (documentada en "Vulnerabilities Issues in TCP" y verificable mediante una prueba de concepto que será presentada en breve en una conferencia de seguridad) puede permitir a un atacante remoto la finalización de las sesiones establecidas (originando el ataque de denegación de servicio).
Por ahora únicamente se ha verificado con el protocolo BGP pero hay otros protocolos, como DNS y los protocolos que utilizan cifrado SSL, que son también potencialmente vulnerables puesto que también mantienen conexiones permanentes.
Cuando se establece una sesión TCP, las dos partes negocian el tamaño de la ventana TCP. Esta ventana reduce el número de paquetes que un atacante necesita enviar para conseguir que un paquete TCP falsificado sea aceptado por la víctima, ya que no preciso enviar todas las posibles combinaciones válidas de número de secuencia. Únicamente tendrá que calcular un número que corresponda al número de secuencia esperado más/menos la mitad del tamaño de la ventana.
Según el estudio publicado, todo esto permite la rápida identificación de los números de secuencia a utilizar en los paquetes falsificados: una conexión con una ancho de banda de unos 80 Kbps (línea DSL típica) puede insertar un paquete falsificado en cualquier conexión permanente en aproximadamente cinco minutos. Con más ancho de banda (línea T-1, de 1,5 Mbps) se puede llegar a insertar el paquete en sólo 15 segundos.
Por lo general cualquiera protocolo que se base en la utilización de conexiones TCP persistentes (larga duración), que utilicen un puerto TCP de origen fácilmente identificable y con direcciones IP del origen y el destino identificables pueden llegar a ser vulnerables.
Como medida de protección se sugiere la utilización de IPSEC, la autenticación MD5 en las cabeceras TCP o establecer algún sistema de autenticación entre las dos partes de la comunicación TCP.
Muchos fabricantes están afectados por esta vulnerabilidad. Al documento dónde se describe la vulnerabilidad se mantiene un apartado dónde se informa de las medidas y recomendaciones de cada fabricante concreto.



