Los autores de Netsky,
Bagle o Mydoom desatan una epidemia
mundial para poder demostrar su
superioridad.
Una oleada de
virus informáticos sin precedentes en la
"era Internet" inunda estos días los
correos electrónicos de todo el mundo y
se propaga por la red sin que nadie
acierte a hacer nada para evitarlo.
Múltiples y cada vez más dañinas
versiones de "gusanos" como Netsky,
Bagle o Mydoom se suceden diariamente, a
un ritmo frenético, infectando millones
de mensajes y convirtiendo los buzones
de correo electrónico en auténticos
basureros.
Sólo en nuestro país, las redes de
sensores del Centro de Alerta Antivirus
(CAT) han registrado más de ocho
millones de correos infectados por las
distintas variantes de Netsky durante
los últimos 30 días, lo que supone cerca
del 80 por ciento de todas las
infecciones víricas en ese periodo.
Y es que, por primera vez, el mundo
virtual se ha convertido en el campo de
batalla de una guerra entre varios
grupos de "hackers", que intentan, a
golpe de virus cada vez más
sofisticados, dejar clara su
superioridad. Los expertos en seguridad
informática llevan semanas detectando,
en el interior de los códigos maliciosos
fabricados por uno y otro bando,
mensajes cruzados que contienen
descalificaciones, insultos y amenazas.
"Bagle, eres un perdedor", podía leerse
en el interior de la versión "F" de
Netsky, detectada el pasado 3 de marzo.
El mismo día, apareció también la
versión "K" del virus Bagle, que incluía
en su interior un rotundo "Eh, a los de
Netsky, que os den por c...". "Sabréis
lo que es sufrir", respondían los
aludidos al día siguiente, en la versión
"G" de Netsky. Y así sucesivamente.
A primeros de marzo, los contendientes
eran tres. Durante los últimos días, sin
embargo, dos de ellos (los autores de
Bagle y Mydoom) parecen haber unido sus
fuerzas contra Netsky, sin duda el más
activo de los contendientes y cuya
última versión, la "R", fue "inyectada"
en Internet el pasado 31 de marzo.
Pertenecientes al autodenominado grupo "Skynet"
(que es el mismo nombre del malvado
sistema informático que decide destruir
el mundo en la saga cinematográfica "Terminator"),
los autores de las múltiples versiones
de Netsky aseguran estar librando "una
cruzada" para limpiar Internet de virus.
"Bagle es una mierda -puede leerse en el
interior de Netsky "R"- porque abre
puertas traseras para conseguir un
montón de dinero. Netsky no. Netsky es
de Skynet y es un software bueno, con
buenos chicos detrás de él. Creedme, o
no. Lanzaremos miles de nuestras
versiones de Skynet mientras Bagle siga
existiendo...".
Entre las características de muchos de
estos virus, en efecto, se encuentra la
capacidad de desactivar, borrando sus
entradas de registro, a sus
competidores. Así, si un ordenador
previamente infectado con Bagle, Mydoom,
Deadhat o Nachi es invadido por Netsky
"P", este último "liberará" el disco
duro de la molesta presencia de
cualquiera de los anteriores.
En el centro de la batalla, como
víctimas inocentes, se encuentran los
usuarios. Y en este caso más los
particulares que las empresas, que
suelen disponer de potentes herramientas
de defensa. De hecho, la proliferación
mundial de conexiones en banda ancha
(que permanecen activas las veinticuatro
horas del día) supone, hoy por hoy, la
mayor puerta de entrada a Internet. Una
puerta, además, que suele estar abierta
y sin vigilar.
"Cuando alguien contrata una línea
ADSL -afirma Mario Velarde,
director general de la compañía
antivirus Trend Micro-
normalmente no piensa en los peligros
que esa nueva conexión conlleva, y no
siente, por tanto, la necesidad de
protegerla. Esos ordenadores son muy
vulnerables se convierten en objetivos
privilegiados para atacantes externos y
para códigos maliciosos de todo tipo".
Para Velarde, "se ha producido un salto
cualitativo en todo lo relacionado con
los virus informáticos. Hemos entrado en
una fase muy peligrosa, de la que no se
ve el final. Hasta hace poco, el autor
de un virus buscaba notoriedad. Pero
ahora no. Muchos gusanos dejan "puertas
traseras" en los ordenadores que
invaden, y se empiezan a descubrir
conexiones entre los creadores de virus
y diversas organizaciones
internacionales de crimen organizado,
que utilizan esas puertas para acceder a
claves secretas e información reservada
de los usuarios. El trasfondo de la
lucha existente entre estos dos grupos
de hackers tiene todos los ingredientes
de una guerra mafiosa".



