El camarlengo,
el español Martínez Somalo, es el
encargado de la administración de los bienes
y de los derechos temporales de la Santa
Sede hasta que es nombrado un nuevo Papa, y
el que ha anunciado oficialmente la muerte
de Juan Pablo II la noche del domingo.
A partir de ahora,
los apartamentos privados del Papa serán
precintados y se preparará el funeral y
el cónclave para elegir a su sucesor.
- El
turno de vela. Tras los primeros
rezos se encienden cuatro cirios a los
pies de la cama. Se coloca agua bendita
junto al lecho mortuorio para los
responsos de los prelados visitantes.
- ‘De
verdad el Papa ha muerto’. Tras
estos primeros rituales el camarlengo se
acerca al lecho del difunto, se inclina
sobre el cadáver y le llama tres veces
por su nombre de pila. Tras golpearle la
frente con un pequeño martillo de plata
con el mango de marfil verifica que
“vere papa mortuus est”.
- La
destrucción del ‘Anillo del Pescador’.
El camarlengo es el encargado de
retirarle al Papa del dedo el “Anillo
del Pescador”, símbolo del poder
pontificio. Su destrucción es la señal
de que el reinado ha concluido.
- Las
campanas suenan a muerto. Las
campanas repican entonces en la Plaza de
San Pedro anunciando al mundo entero la
muerte del Pontífice.
-
Embalsamamiento. No se realiza
autopsia. El cuerpo del Papa es
entregado a los embalsamadores que
extraen sus vísceras (si el Pontífice no
expresó su deseo contrario) para que se
conserven en una cripta subterránea.
- El
adiós de los fieles después de
ser embalsamado los fieles se acercan
durante tres días a darle su último
adiós a la Basílica de San Pedro.
- Los
funerales se celebran en la Plaza
de San Pedro o en el interior del
Vaticano. Después, el féretro es
introducido en la cripta de la Basílica.
- Un
féretro de madera de ciprés. El
ataúd forrado de terciopelo carmesí es
encajado en otro de plomo de cuatro
milímetros de espesor y a su vez
encajado en otro de madera de olmo
barnizada.
- El
cónclave para elegir al nuevo
Pontífice empieza en la Capilla Sixtina
del Vaticano
entre 15 y 20 días después del
fallecimiento.