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Bajar la temperatura del cuerpo
Una agencia de investigación norteamericana inventó un
dispositivo que enfría la temperatura del cuerpo de adentro
hacia fuera. Con él, atletas, soldados o trabajadores
expuestos a las altas temperaturas ya tienen una solución
contra los golpes de calor.
Todos los años, hay muchos atletas que mueren como
consecuencia de un golpe de calor. Empleados de vialidad,
bomberos y soldados trabajan y se desmayan por culpa del
calor. Millones de personas sufren problemas médicos
agravados por el calor. Ahora a dos inventores se les
ocurrió un dispositivo que puede aportar una solución.
Desde hace dos años, la Agencia de Proyectos de
Investigación Avanzada de Defensa de Estados Unidos, la
misma que creó Internet, viene financiando la investigación
de un dispositivo portátil que, básicamente, enfría el
cuerpo de adentro hacia afuera.
El dispositivo, CoreControl, tiene el tamaño de un jarro de
café con un cono de metal frío en el centro. El usuario
sostiene el cono y lo aprieta durante tres a cinco minutos.
Después, los usuarios dicen no sólo sentirse menos
acalorados sino más frescos y listos para volver a trabajar.
A diferencia de las estrategias más frecuentes para
refrescarse, como las toallas mojadas o las bolsas con gel,
CoreControl hace que unos vasos sanguíneos especiales que se
encuentran en la palma de la mano absorban la sangre
caliente que normalmente se bombea por todo el cuerpo
durante y después de la actividad física y, en su lugar,
devuelven sangre más fría al interior del cuerpo.
Una cámara dentro del dispositivo CoreControl ensancha los
vasos para prevenir la vasoconstricción , el mismo fenómeno
que hace que los entusiastas de gimnasio sigan transpirando
después de una ducha fría. Si se lo expone a un frío
extremo, el cuerpo piensa que necesita retener el calor, lo
cual explica por qué sumergir una mano en un balde de hielo
tampoco reduce rápidamente el calor corporal.
“Todo lo que hacemos es regresar el cuerpo a la condición
normal aumentando la capacidad de pérdida de calor”, dice el
profesor Craig Heller, un biólogo de Stanford que, junto con
su colega Dennis Grahn, inventaron CoreControl.
La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos lo
aprobó en 2003. Sus creadores dicen que no se registraron
efectos colaterales negativos. Por otra parte, los
científicos insisten en que un uso excesivo es imposible.
“Si uno empieza a enfriarse demasiado, existe una jerarquía
de mecanismos de respuesta que dice ‘Un minuto, esto no está
bien. Me estoy enfriando’ y empieza a conservar el calor”,
dice el Dr. Grahn.
Como cada unidad de CoreControl cuesta 3.295 dólares,
quienes lo compraron, en general, fueron instituciones
importantes como universidades, equipos deportivos
profesionales, hospitales y el ejército. Desde 2003, atletas
de la Universidad de Miami tienen la posibilidad de utilizar
el CoreControl en los costados de la cancha. “Nosotros lo
utilizamos, principalmente, para prevenir las enfermedades
vinculadas con el calor y permitirle a los atletas que se
entrenen sin padecer el calor y la humedad” , dice Scott
McGonagle, jefe de los entrenadores atléticos de Miami.
El dispositivo también fue utilizado en un estudio piloto de
veteranos heridos en Irak y Afganistán, dice Bill Swisher,
vocero del Centro Médico Militar Walter Reed de Washington.
“El objetivo era ofrecerles una rehabilitación más cómoda y,
específicamente, lograr que no transpiraran mientras hacían
la terapia”, dice Swisher. “Descubrimos que funcionaba muy
bien”.
Para los soldados en actividad, la agencia de proyectos de
investigación estuvo probando la tecnología en condiciones
extremas y en simulacros de combates. La agencia también
está probando un dispositivo que ayuda a los soldados a
entrar en calor en climas extremadamente fríos.
Algunos expertos dicen que el CoreControl también podría ser
útil para la esclerosis múltiple. “La sensibilidad al calor
es un tema importante entre los pacientes con esclerosis
múltiple”, dice Nicholas LaRocca, director de cuidados
médicos e investigación de la Sociedad Nacional de
Esclerosis Múltiple de Nueva York.
Dentro de unos meses, la Universidad de Nueva México
realizará el primer estudio independiente para comparar la
efectividad del CoreControl con la de un chaleco de
refrigeración y un baño de agua fría. A los participantes se
los someterá a pruebas en un laboratorio calefaccionado a 42
grados con una humedad del 30%.
“Es posible que el CoreControl elimine parte del calor
corporal”, dice la investigadora Suzanne Schneider. “Pero el
tema es el siguiente: ¿cuánto calor se puede extraer de esa
manera?” Y agrega: “Las condiciones que vamos a usar, en mi
opinión, son mucho más difíciles y más rigurosas” que las
que se utilizaron en estudios anteriores.
Mientras tanto, el Dr. Grahan y el Dr. Heller regresaron al
laboratorio y están intentando diseñar un modelo que sea más
portátil, flexible y descartable. En el transcurso del año
que viene, dijeron, también esperan estar en condiciones de
crear una media o una bota refrigerante. Los vasos
sanguíneos que existen en las palmas de la mano también
están presentes en las plantas de los pies.
Traducción de Claudia Martínez
© The New York Times
Fuente
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