|
La Argentina es el destino preferido
La revista Fortune y el reporte oficial de los EE.UU.
para los jubilados ubican al país en el primer puesto de los
mejores lugares del mundo para pasar sus últimos años.
Por el precio de las casas en los Estados Unidos y la
incertidumbre en el futuro de la Seguridad Social, además
del costo de las drogas prescriptas para ancianos, los
ciudadanos norteamericanos dudan de poder retirarse y , a la
vez, disfrutar de sus últimos años en la forma en que
siempre lo soñaron.
A pesar de lo que se cree, cada vez más abuelos y abuelas
tienen que empacar sus cosas y mudarse para ir, en lugar de
a la casa que siempre quisieron, a un departamento en un
distrito barato, al menos de acuerdo con la cara economía en
California, cita el Whittier Daily News de Estados Unidos.
Sin embargo, ir al extranjero es la mejor solución posible
para las finanzas de los abuelos norteamericanos. Dos
prestigiosas fuentes, la revista Fortune y el oficial AARP
Bulletin, dieron una lista de dónde y cómo retirarse fuera
de los Estados Unidos.
Fortune cuenta los avatares de varias parejas que hicieron
la transición al exterior, explicando cómo les fue bien en
la empresa de irse a retirar afuera, y ofrece historias de
esperanza al respecto. Todos los perfilados provenían de una
situación similar en la vida: estaban retirados y además
desencantados por lo que ofrecían los Estados Unidos para
ellos.
El artículo finaliza con el optimismo de esas parejas
mayores, que no sólo hallaron hermosas casas donde vivir
sino un estilo de vida que incluso excedió sus expectativas.
Las cinco locaciones que Fortune remarcó como los mejores
destinos para retirarse fuera de los Estados Unidos fueron,
en ese orden, Argentina, Croacia, México, Panamá y
Tailandia.
El informe de la AARP coincidió en la lista y añadió a
Canadá, además de ofrecer datos relevantes en cuanto a cómo
manejarse bien en el exterior. Lo interesante es que la AARP
existe a instancias de la American Association of Retired
Persons, de modo que incluso la organización oficial para
jubilados daba consejos para que se muden al exterior. El
diario interpreta que quizás retener a sus mayores sea
problemático para la economía global del país.
En resumen, aquellos que tienen un ingreso fijo incluso se
la ven difícil, porque aunque baje el precio de la nafta y
la electricidad, hay otros bienes que dificultan el acceso a
la calidad de vida en los mayores. Finalmente, acabarían en
algunos de los deplorables condominios californianos,
ejemplifica la prensa.
Así, la Patagonia es uno de los lugares mejor rankeados para
vivir. Los costos no sólo son menores sino, advierten, el
trato humanitario para las personas mayores es en la
Argentina muy bueno.
Si se compara a la Argentina con los demás destinos, se verá
que exceptuando la crisis económica de 2001 no hay mayores
problemas con el país. Croacia tuvo guerras civiles
recientes, Tailandia la pobreza extrema y la distancia y
Panamá, algo inestable. Canadá y México son destinos
cercanos que tampoco presentan, exceptuando los costos,
mayores traumas para los jubilados norteamericanos.
A todo esto, la prensa lamenta que los "viejos" de su país
no puedan tener un buen pasar, al menos no el que
imaginaron, pero muestra cómo algunos encontraron el
paraíso, dice Fortune, donde retirarse. "¿Cómo resistirse a
la fantasía?, pregunta. Tu nido, norteamericano, no te
permite comprarte una de esas divinas mansiones", apela la
revista. Son lugares idílicos donde se puede seguir teniendo
lo que ahorraron, Patagonia o Phuket (que como fue golpeada
por el tsunami es probable que tenga menos chances de ser
elegida que la Argentina).
Fueron Paul Schutt y Merry Tuten que vinieron a San Carlos
de Bariloche, Argentina.
Paul tiene 51 y Merry tiene 50. Desde que se casaron hace 27
años, los dos planificaron su retiro: "Siempre quisimos
retirarnos a esta edad", dice Paul. Pero estaban fuera de
toda posibilidad cuando les vino el momento. Su sueño era
difícil en los Estados Unidos.
Después de vivir seis años en Chile, donde los dos
trabajaban para una compañía australiana, se volvieron a
California, en 2001. Allí se quedaron seis meses. "Ellos
dicen que no te podés ir a tu país natal de vuelta una vez
que viviste afuera", apunta Merry.
Entonces cuando Paul, consultor en energía, fue contratado
para evaluar un proyecto de gas natural, la pareja siguió
allí tres años más, pero se dieron cuenta de que era
distinto lo que necesitaban.
Cuando estuvieron en Chile, habían visitado la Argentina y
les había encantado
la cultura y el buen trato que se desprendía en ella. Un
imán para intelectuales, artistas y científicos, vieron los
norteamericanos.
Lo primero que consideraron fue Buenos Aires, y luego se
asentaron en Patagonia porque las estaciones del año les
gustaban más y porque se podían hacer más cosas al aire
libre, cuentan. Así es que tienen su casa de 3.300 metros
cuadrados, donde se mudaron hace seis meses y que describen
como "Frank Lloyd Wright meets the Andes" ("Frank Lloyd
Wright, cara a cara con los Andes".
Desde allí pueden ver campos de golf y áreas de ski a la
distancia. Pero su sensación, a esta altura de sus vidas, es
incomparable y sobre todo no habla de extrañeza o nostalgia:
"He vivido en lugares lindos, pero esto es mágico", dice
Merry. "Es como vivir en los Alpes, pero más grande. Los
árboles son más grandes y las vistas más gigantescas",
afirma a Fortune.
Finalmente, Fortune le da a sus jubilados los datos clave:
En el mercado, cuatro habitaciones, cinco baños en un
terreno grande, con vista al lago, u$s550.000. "Bariloche es
un paraíso para aquellos que aman el ski, la pesca y andar
por las montañas. La devaluación del peso en 2002 hizo la
moneda real más accesible. Es una ciudad de 100.000
habitantes. Bariloche tiene aeropuerto, hospitales y
restaurantes top". Además, avisa: hay lecciones de polo
accesibles para todos los que gusten de ese deporte.
Fuente
LO ÚLTIMO
en tu Correo.
Suscríbete Gratis a NUESTRO BOLETÍN !!
Te Agradeceríamos nos informes si encuentras un
ENLACE
ROTO
|