|
Barco factoría de software
Algunas empresas tecnológicas de EEUU que quieren
trasladar su producción principalmente para recortar gastos
('deslocalización') no desean ir tan lejos como a la India o
China, destinos favoritos de ciertos
gigantes del 'software'.
Varios
medios han informado del proyecto
SeaCode,
que consiste en mantener un barco anclado a más de tres
millas de la costa de California (aguas internacionales) con
600 informáticos de la India a bordo, con lo que se evita la
legislación laboral de EEUU y mucho papeleo en inmigración.
Y la polémica no ha tardado en desatarse. Este proyecto ha
sido calificado como de 'barco de esclavos', 'explotadora' e
'inhumana' a lo largo y ancho de la Red, tal y como afirma
el columnista John Dvorak en
Los Angeles Times, que se hace eco de quienes denuncian
cómo esta iniciativa aprovecha unas reglas (normas de
navegación y sobre aguas internacionales) que no fueron
pensadas para este tipo de actividad.
Para las empresas desarrolladoras de 'sofware', no hay
duda de las grandes ventajas que implicaría una solución
así, tal y como afirma uno de los fundadores de SeaCode,
Roger Green, en unas declaraciones que publica
Boston Globe.
Green asegura que con esta solución existe más control de
la producción de 'software', se evita que "los ejecutivos
claves tengan que realizar periódicamente viajes de tres
semanas de duración a países del tercer Mundo", además de
problemas tales como las diferencias horarias o los
malentendidos idiomáticos. Además, los clientes podrían
llegar a la 'factoría flotante' en el tiempo que dura un
breve viaje en helicóptero para supervisar el trabajo.
'Love Boat'
David Cook, el cofundador del proyecto, rechaza las
acusaciones de 'esclavismo', y asegura que la idea es crear
un ambiente del estilo 'Vacaciones en el Mar' ('Love
Boat'), una serie de TV estadounidense de los 80 sobre
un crucero de lujo.
Y es que los ingenieros, aseguran los dueños de SeaCode,
cobrarían bastante más que si trabajasen en la India, aunque
mucho menos que un programador en EEUU. Y se trata de una
manera 'perfectamente legal' para trabajar con ingenieros
asiáticos muy cerca de Estados Unidos, sin necesidad de
tramitar visados para trabajadores técnicos extranjeros
(H-1B). Eso sí, hay que puntualizar que los turnos de
trabajo serían de 12 horas, y cada ingeniero permanecería
cuatro meses a bordo y dos meses en tierra.
México se apunta
Otro tipo de 'deslocalización' tecnológica 'de corto
alcance' es la que intenta promover el gobierno de México
justo en la fontera con EEUU, dos horas de la ciudad de San
Diego (California). Se trata del parque tecnológico
Silicon
Border, algo así como un intento de creación de un
Silicon Valley en México, pero 'casi en EEUU.
Esta idea, que arrancó el pasado año, nació para que las
empresas de EEUU pudieran disponer de mano de obra
cualificada, técnicos y profesionales de México en el propio
territorio mexicano, con unos costes laborales bastante
menores a los estadounidenses. Así, además, los trabajadores
podrían trabajar en empresas estadounidenses sin necesidad
de cambiar de país y solicitar visados de trabajo. Y todo,
justo al lado de la central.
Está muy lejos
Propuestas como el barco-factoría en aguas
internacionales o el Silicon Valley mexicano nacen en
definitiva para paliar un problema que comienzan a sufrir
algunas empresas tecnológicas que se decidieron por
desembarcar en países como la India: sus fábricas están muy
lejos, pero no quieren renunciar a unos costes de producción
que de estar implantadas dichas factorías nuevamente en EEUU
serían imposibles.
El boom de la 'deslocalización' tuvo su
pistoletazo de salida tras el estallido de la burbuja 'puntocom',
cuando cientos de empresas tecnológicas y de Internet se
hundieron. Las supervivientes tuvieron que echar imaginación
y algo más para serguir adelante. Una de las prioridades más
acuciantes fue el drástico recorte de gastos, los despidos
masivos y, sobre todo, la búsqueda de alternativas; la India
se convirtió en una de las más atractivas.
La mayor parte de las empresas tecnológicas de EEUU ha
tenido y tiene en su plantilla a un notable número de
indios, así que su manera de trabajar no es ni mucho menos
desconocida. De hecho,
IndUs
Entrepreneurs afirma que el 30% de los ingenieros de la
zona de Santa Clara, en California, son de origen indio.
Con unos ingresos per cápita de menos de 500 dólares al
año, la India es un país que 'produce' más de 200.000
ingenieros y técnicos al año, y además uno de sus idiomas
oficiales es el inglés. Las condiciones de trabajo son
'ventajosas' para los trabajadores indígenas si se compara
con sus paisanos, pero sus jornadas suelen ser de 12 horas,
y perciben sueldos que en ocasiones suponen sólo el 15% de
lo que ganan sus colegas en países del Primer Mundo
por realizar un trabajo similar
Fuente
LO ÚLTIMO
en tu Correo.
Suscríbete Gratis a NUESTRO BOLETÍN !!
Te Agradeceríamos nos informes si encuentras un
ENLACE
ROTO
|