Despreocuparse por el reloj, aceptar los
elogios y que uno es capaz de realizar
un buen trabajo, ver el lado
constructivo de las críticas, construir
relaciones de afinidad con los
compañeros y promulgar y afrontar nuevos
desafíos son algunas de las estrategias
para combatir el odio al trabajo.
Odio al trabajo. Este es un mal que
afecta a muchos trabajadores de la
Argentina y de todo el mundo. Pero,
¿cómo luchar contra este sentimiento que
impide muchas veces un buen desempeño
laboral?
Entre las tácticas para poder revertir
el odio y encontrar una nueva manera
para poder “querer” un poco más el
trabajo que nos toca, los profesionales
destacan el dejar de preocuparse por el
reloj, el aprender a aceptar los
elogios, el aceptar el trabajo bien
hecho, el tomar las críticas como algo
constructivo, el construir relaciones de
afinidad con los compañeros de trabajo y
el saber afrontar nuevos desafíos.
Según la licenciada Cristina Mejías, el
aburrimiento puede convertir al
trabajador en un esclavo del reloj.
Por eso, la profesional asegura que la
mejor manera para combatir la
desesperación por el paso del tiempo no
es sumarse más tareas durante el trabajo
sino mejorar la calidad del mismo. La
premisa deberá ser “pensar en forma
cualitativa y no cuantitativa”.
Lo mejor sería embarcarse en un
proyecto, ajeno o propio, que puedan
devolver el interés por el trabajo que
se debe realizar.
Como segunda táctica, Mejías destaca el
aprender a aceptar un cumplido. Si bien
es verdad que muchas veces son más las
críticas que los elogios en la oficina,
es bueno darle más importancia a estos
últimos y convencernos de que los demás
nos aprecian como a nuestro trabajo.
Pero así como es bueno aceptar los
elogios de los demás también hay que
aprender a felicitarse a uno mismo por
la tarea bien realizada sin esperar que
los demás lo noten.
La tendencia habitual es depender de
sobremanera de la opinión del jefe y
muchas veces esto lleva a creer al
empleado que su trabajo no es valorado.
Sin embargo, no siempre es así.
Por eso hay que evitar esa dependencia
de los elogios y también aceptar las
críticas como lo que son: una
oportunidad para mejorar nuestro
desempeño laboral.
Igual de importante es para Mejías
construir relaciones positivas dentro
del ambiente laboral. Esto no significa
sólo limar asperezas con los enemigos,
dijo la profesional para el sitio
Enplenitud.com, sino que también es
necesario crear lazos con las personas
con las que se tiene mayor afinidad o
que son capaces de ayudarnos.
En este aspecto nos puede ayudar
realizar cursos para el desempeño
comunicacional, de trabajo en equipo o
de liderazgo, buscar responsabilidades
dentro de la empresa que me obliguen a
moverme en diferentes ámbitos, trabajar
con gente afín, integrar el equipo que
lleva a cabo un proyecto interesante,
ayudar a los que tengan demasiado
trabajo por delante, compartir los
logros.
Sin embargo, hay que tener cuidado de no
formar alianzas manipuladoras para
menoscabar el trabajo de otros o de
sembrar polémica en el ambiente laboral.
Esto no debe entenderse con aislarse y
no formar parte de la vida grupal de las
conversaciones entre los compañeros de
trabajo. Mejías entiende que la actitud
que se debe tener es de “entendimiento
social”. Esto significaría tomar a la
“política de oficina” como un desafío
para una buena convivencia.
La clave está en resolver los problemas
que pudieran presentarse de manera
diplomática y, sobre todo, decirle “no”
al odio y a la mezquindad entre
compañeros de trabajo.
“El odio mata el espíritu y paraliza con
amargura a la persona que lo siente”,
dice la licenciada Cristina Mejías en
Enplenitud.com. Por eso antes de sufrir
el trabajo es mejor no perder la calma y
buscar alguna manera de poder disfrutar
el momento.



