Hay una escena
silenciosamente conmovedora en Babel,
la película de Alejandro González Iñárritu.
Chieko Wataya, la adolescente japonesa
sordomuda, habla por teléfono con su mejor
amiga, también sordomuda, sin pronunciar
palabra, gracias al lenguaje de signos y un
teléfono móvil con cámara y pantalla. Ese
celular es 3G, es decir, de tercera
generación.
Personal, la empresa de telefonía móvil del
grupo Telecom, lanzó este celular en una
pequeña zona de la Capital. Los nuevos
teléfonos permiten llamadas con video. Hasta
fin de año, el costo de la videollamada será
igual al de la llamada normal.
La "tercera generación" representa un
conjunto de tecnologías para enviar y
recibir datos con mayor ancho de banda que
los celulares que se usan hoy en el país.
Hubo una primera generación celular, claro,
y luego una segunda, incluso una segunda y
media y hasta una segunda y 75 céntimos,
créase o no. Ahora vamos por la tercera,
mientras empresas como Sprint (www.sprint.com),
en los Estados Unidos, y DoCoMo (www.nttdocomo.com),
en Japón, prueban servicios de la "cuarta
generación" o 4G.
Pero tales delicatessen tardarán en
llegar a nuestra región. Ahora aterrizó 3G
(que ya existe en Brasil y en Chile) y,
junto con la posibilidad de mandar más datos
en menos tiempo, llegan el audio y el video
en tiempo real durante una llamada. O la
recepción de TV directamente en el celular.
En perspectiva
Los teléfonos más veloces de la actualidad
en la Argentina usan tecnología EDGE, que es
una variante de otra llamada GPRS; EDGE
permite bajar datos a una tasa de entre 200
y 400 kilobits por segundo. GPRS sería la
generación 2,5 y EDGE, la 2,75.
La red 3G de Personal permite bajar datos a
1,2 megabits (Mbps) y en el futuro podría
alcanzar 3,6 Mbps. Para ponerlo en
perspectiva, éstas son las velocidades de
los servicios de banda ancha hogareña hoy en
el país. Comparada con lo que teníamos, 3G
es unas tres veces más rápida que EDGE; en
el futuro, podrá ser diez veces más veloz.
Personal fue la primera en poner en
funcionamiento una red 3G aquí, aunque por
ahora es muy acotada. Cubre el microcentro y
parte de los barrios Belgrano, Palermo,
Recoleta, Almagro, Boedo, Caballito,
Balvanera, La Boca, Barracas, y todo Retiro,
San Nicolás, San Cristóbal, San Telmo,
Constitución y Monserrat.
"El plan es cubrir la Capitall a fin de año
y estar extendiéndonos hacia la zona de
countries en el Norte y el Sudoeste", dijo a
LA NACION Ignacio Nores, gerente de
servicios de valor agregado de Personal. La
inversión del grupo para su red 3G será de
500 millones de pesos y la presente
instrumentación representa la primera etapa
de ese plan.
Movistar llegará, según informó la empresa a
LA NACION, dentro de algunas semanas con su
propio servicio 3G, mientras que CTI lo hará
en la segunda mitad de 2007, también según
fuentes de la compañía.
Dejando de lado siglas y guarismos, lo que
realmente sorprende de 3G es la videollamada.
En las pruebas realizadas por el equipo del
suplemento Tecnología de LA NACION, hasta
los más escépticos quedaron deslumbrados al
ver a su interlocutor. Algunos pensaron que
era un video filmado con anterioridad. Nadie
fue indiferente.
La videollamada tendrá el mismo precio que
la llamada convencional hasta fin de año.
Luego, Personal verá si sube el precio o la
comercializa por paquetes, un poco como hace
hoy con los mensajes de texto. "En todo
caso, si sube de precio, no será un aumento
sustancial", prometió Nores.
Emocionante como toda tecnología que acerca
a las personas, pero primeriza, nuestras
experiencias con la videollamada no
estuvieron libres de fallas. La imagen se
pixela por momentos y la voz muchas veces no
sincroniza con el movimiento de los labios
de la persona que nos habla.
Los teléfonos aptos para 3G y videollamada
que pueden usarse en la Argentina son
todavía pocos. Personal sale con un Samsung
de 1299 pesos y un LG de 1049. En el tercer
trimestre del año añadirán aparatos de gama
media, es decir, de entre 700 y 900 pesos.