Liz Solari: No me sale la perra ni la gata, mi sensualidad es mas Naif

Liz Solari se ha
convertido en
este último
tiempo en una de
las mujeres más
impactantes de
la tele. No es
que la chica no
sedujera con su
caminar, sino
que ahora
también seduce
con su baile.
La rubia modelo
es una de las
participantes de
Bailando por un
Sueño 4 que ha
deslumbrado con
su
profesionalismo.
Entrena horas y
horas para
mejorar su
performance ante
el exigente
jurado, y las
calificaciones
demuestran que
su trabajo está
muy bien
encaminado. Es
una de las
mejores en la
pista.
“Todavía no me
explico cómo me
animé a competir
contra tantas
actrices y
vedettes... Hoy
no sólo estoy
sorprendida de
mi baile, sino
también de mi
histrionismo”,
dice ella.
A diferencia de
muchas, la
“Indiecieta” no
quiere
escándalos y
dice estar lejos
de ciertos
códigos del
ambiente. “Soy
católica, pero
creo mucho en
las energías. Y
en Bailando...
como en todos
lados, están las
que te tiran
buena onda y las
que te desean lo
peor. Yo trato
de hacer la mía,
no me engancho”,
afirma Liz.
La diosa fue
descubierta hace
siete años por
Pancho Dotto, el
pigmalion de
muchas de las
bellezas que
desfilan sobre
las pasarelas y
que encantan con
sus figuras en
las
publicidades.
Tiene 24 años,
mide 1.76 y sus
medidas son
85-59-90. Unas
piernas
interminables,
una sonrisa
seductora y unos
ojos celestes
que hablan por
sí solos.
“Con la tele
gané popularidad
y perdí
inocencia. Pero
el pudor lo
mantengo
intacto, en el
mismo lugar. De
hecho, las dos
veces que quedé
sentenciada fue
con el baile del
caño y el
aerostrip...”,
dijo Solari y
agregó: “Me
siento mucho más
sexy bailando
chacarera que
agarrada al
caño. ¡Ni en la
intimidad la
juego de
erótica! No me
sale la perra,
ni la gata, ni
la loba, ni
nada... Mi
sensualidad es
más naif”.
Llegó a las
pasarelas más
importantes del
mundo y hoy
explota en la
televisión, a
tal punto, que
ahora hasta la
quieren en la
pantalla grande:
“Tengo
propuestas para
hacer cine, para
conducir un
programa en la
tele y para
ponerme las
plumas en
teatro. Antes,
ni loca hubiera
hecho el papel
de vedette. En
cambio, ahora
¡hasta me
tienta!”
Liz deja en
claro que ella
es natural y no
tiene poses de
diva ni nada:
“Prefiero que me
quieran las
mujeres a que me
deseen los
hombres”. Lo que
ella no sabe es
que se está
ganando el
cariño de todos
por igual... Una
India que está
agrandando su
tribu...