El “huracán” Paulina hizo de todo durante su estadía en la Argentina. Comió asados, visitó amigos, participó de programas de televisión y hasta tuvo tiempo de ir al shopping.
Luego del exitoso recital que dio en el Gran Rex, la bautizada "chica dorada" se fue de compras por Palermo. Uno de los locales favoritos de la mexicana fue De la Ostia, donde compró dos pilotos (uno negro y uno plateado) y una campera color marrón.
Pero lo que más le gustó a Paulina del local fue un sillón de decoración del cual, según testigos, quedó enamorada. En consecuencia, llamó por teléfono para pedir que se lo empacaran porque quería llevárselo a su casa.
La estrella aseguró en diálogo con Infobae.com adorar la Argentina. “Me encanta el país: su comida, sus asados, la arquitectura, las tierras, la gente. Me preparo con mucha ilusión para la visita. Allí tengo muchos y muy buenos amigos”, destacó.