Las mujeres en
China son enviadas a campos de trabajo bajo
la acusación de prostitución si, en caso de
que sean detenidas por la policía, los
agentes las encuentran en posesión de
condones, añadieron los medios.
"Investigamos
muchos campos de trabajo educacional y
encontramos que muchas de las mujeres habían
sido condenadas por prostitución sólo con la
prueba de que llevaban condones", señaló la
agencia Nueva China citando un experto no
identificado que participaba en una
conferencia sobre el sida en Pekín.
Sin embargo,
un alto responsable de la oficina estatal de
prevención del sida pareció negar estar
información al asegurar que la campaña para
acabar con esas detenciones había sido
puesta en marcha en 2001.
"Ese año se
promulgó una directiva según la cual, el uso
de condones no se consideraría prueba" de
prostitución, subrayó Han Mengjie.
"Según lo que
yo sé, desde que pusimos en marcha nuestra
campaña para concienciar a la población
sobre el sida, la policía dejó de utilizar
el hallazgo de condones como prueba" de
culpabilidad, agregó.
Los casos de
sida existentes en China se estiman en unos
700.000, con decenas de miles de nuevas
infecciones cada año.
Entre esos
nuevos casos han aumentado los debidos a
relaciones heterosexuales no protegidas
respecto a los causados por el uso de
drogas, que en el pasado fue el canal
principal de transmisión de la enfermedad en
China.
La policía
china goza de poderes extraordinarios para
luchar contra los crímenes de menor entidad
y puede hasta condenar a presuntos
sospechosos con dos años de confinamiento en
campos de trabajos forzados sin previo
juicio.