Michael Chertoff, secretario
de Seguridad interior y
promotor del proyecto
también planea llevar a cabo
un programa de 15.000
millones de dólares para
“defensa cibernética” que
incluirá “protección
gubernamental” en las redes
de computadoras.
El espionaje, que las
asociaciones de derechos
civiles dicen que atenta
contra derechos
constitucionales no es
nuevo; simplemente ahora se
hará legal, mediante las
nuevas normas. Ya en el
pasado la NSA (Agencia de
Seguridad Nacional) ha
estado envuelta en
escándalos de escuchas
telefónicas sin orden
judicial.
El programa de espionaje por
satélite en el interior de
Estados Unidos será
gestionado por un nuevo
departamento denominado NAO
(National Applications
Office) al que tendrán
acceso las autoridades
federales y locales. En
teoría el sistema no podrá
interceptar comunicaciones
“verbales”, pero espérate de
todo con la administración
Bush.