Imaginaos el panorama: tras un año
de servicio en activo en Iraq, el
soldado llamado Tony volvió a casa
sólo para descubrir que su mujer le
había puesto los cuernos, y no solo
eso: descubrió el pastel gracias a
la consola de Nintendo.
Al
navegar por el calendario de la Wii
comprobó que su mujer y la persona
que controlaba el otro Mii habían
pasado varias noches jugando a los
bolos con el juego Wii Sports.
Cuando el soldado se enfrentó a su
mujer para que se lo explicase esta
dijo que sólo se había besado con
otro hombre una vez, pero el
descubrimiento de otro Mii que no
correspondía al de su marido se dio
cuenta de que había mucho más
detrás.