Sin embargo si utilizas letras con acento o caracteres no incluidos en ese alfabeto el móvil pasa a funcionar con el sistema Unicode de 70 caracteres, facturando ese mensaje como si fueran tres. Ejemplos del salto a Unicode son la “Ñ” mayúscula, diéresis en “ë y ï” o acentos muy utilizados en español como “á, í o ú”.
Las operadoras aseguran que no son responsables porque el problema está en el aparato. Y es cierto, aunque finalmente son las beneficiadas de este sobrecoste, del que la mayoría no teníamos ni idea que se estuviera produciendo.
Ante esta confusión los usuarios afectados recomiendan prescindir de acentos y saltarse elementas normas de ortografía, con lo cual si ya escribíamos mal los SMS imagínate lo que puedes recibir a partir de ahora.



