La gota que colma el vaso llega con una sentencia que ha ratificado la legalidad de un proceso según el cual un policía de aduanas puede coger el portátil que lleves en tu viaje, abrirlo, encenderlo y pasarse un buen rato mirando en tu disco duro para ver si ve contenidos sospechosos, como por ejemplo pornografía infantil.
Es la última invasión de nuestra privacidad a la que uno debe someterse para viajar a estos países, y desde luego es una verguenza que tengamos que soportar tales actos de invasión de nuestros documentos, tanto personales como profesionales, en las aduanas.
Solución: cifra el disco duro de tu portátil.



