Sin embargo, en la entrevista concedida a EGM Lempell declaró que podría haber una forma de ofrecer emulación software que resolviese el problema, algo que permitiría a todas las PS3 - incluidas las ‘baratas’ poder ser compatibles con los juegos de la PS2.
Una de las mayores
quejas de los usuarios
de la PS3 es la limitada
compatibilidad con los
juegos de la PS2, y cómo
no, la ausencia de
cualquier tipo de
compatibilidad en el
modelo de bajo coste de
40 Gbytes que
simplemente eliminó
dicha posibilidad.



