Ayer
fue
una
jornada
de
desencuentros
entre
el
Gobierno
y
los
autoconvocados
de
la
salud
que
reclaman
mejoras
salariales.
La
mañana
comenzó
con
el
gobernador,
José
Alperovich,
desmintiendo
que
el
decano
de
la
facultad
de
Medicina,
Mateo
Martínez,
tenga
intenciones
de
mediar
entre
las
partes.
Luego,
el
discutido
encuentro
entre
el
ministro
de
salud,
Pablo
Yedlin;
los
directores
de
hospitales
y
los
manifestantes
(jefes
de
servicio),
terminó
en
la
nada.
El
Ejecutivo
cambió
los
términos
de
la
reunión
a
último
momento
y
esto
enfureció
a
los
médicos,
que
se
fueron
dando
un
portazo
de
la
Casa
de
Gobierno.
Los vaivenes y cambios de horarios en la reunión generaron incertidumbre y descontento en el movimiento de autoconvocados. En principio, estaba previsto que participaran, además de los funcionarios del Ministerio, los directores de seis hospitales de la capital, el de Concepción, y un jefe de servicio de cada institución (autoconvocado, elegido en asamblea). Pero, después las autoridades decidieron recibir a los representantes de un hospital por vez. Indignados, los trabajadores del Siprosa decidieron no ingresar al encuentro y sólo presentaron una nota por Mesa de Entrada del Palacio Gubernamental.
En el documento plantearon lo que iban a expresar en la reunión: que el diálogo debe darse entre el Sindicato de los Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) y el gobernador, José Alperovich. Es decir, entre las partes en conflicto. "¿Por qué sentarnos de forma individual, como si fuera un interrogatorio? Nosotros estamos acostumbrados a las reuniones públicas porque no tenemos nada que esconder ni información para retacear. Es una situación desatinada", repudió la secretaria adjunta del Sitas, Adriana Bueno. Ella y Esteladi Cola eran las médicas designadas por los manifestantes para sumar al cónclave.
Finalmente, de la reunión sólo participaron los funcionarios y los directivos de los hospitales. Por lo tanto, no hubo avances para resolver la crisis. Oscar Rogero, del hospital Avellaneda, ofició de vocero del grupo de directores. "No fue posible avanzar en una solución porque no concurrieron (los jefes de servicio). El conflicto está, pero los hospitales siguen trabajando. No se excluyó a nadie de la reunión, eso que quede bien claro. Es un conflicto más, no hay que ser tremendistas", minimizó.
En tanto, el ministro Yedlin se mostró optimista. "Creo que los conflictos tienden a solucionarse. La gente de buena intención, que es la mayoría, que propone el diálogo y no la agresión, está dando respuestas y está trabajando", dijo. No obstante, consideró que lo que complica el diálogo y un posible acuerdo es la "politización" del conflicto.
Yedlin desmintió que el decano de la facultad de Medicina quiera interceder: "hablé con él (Martínez) y me dijo que tuvo una reunión y que allí expresó la voluntad de todos los tucumanos de que este conflicto mejore, Pero que no se ofreció como mediador". El funcionario anunció que citó al Consejo Asesor Comunitario, del que participarán Martínez y la presidenta de la comisión de Salud de la Legislatura, Beatriz Ávila, entre otros. Precisamente, la parlamentaria mantuvo en la mañana de ayer un desayuno de trabajo con referentes de los colegios profesionales de actividades relacionadas con la salud pública.
Como corolario, Alperovich dejó en claro una vez más que la postura oficial es no discutir una nueva suba en los salarios. "Les dimos el 33% de aumento a los médicos en marzo. Si les llegamos a dar un peso más, tengo que entregar la provincia. Porque no hay más dinero. No es que uno esté en caprichoso, un 33% no es poca cosa", sentenció.
Con el diálogo trunco y los hospitales paralizados, los autoconvocados ratificaron que continuarán con el plan de lucha
Los vaivenes y cambios de horarios en la reunión generaron incertidumbre y descontento en el movimiento de autoconvocados. En principio, estaba previsto que participaran, además de los funcionarios del Ministerio, los directores de seis hospitales de la capital, el de Concepción, y un jefe de servicio de cada institución (autoconvocado, elegido en asamblea). Pero, después las autoridades decidieron recibir a los representantes de un hospital por vez. Indignados, los trabajadores del Siprosa decidieron no ingresar al encuentro y sólo presentaron una nota por Mesa de Entrada del Palacio Gubernamental.
En el documento plantearon lo que iban a expresar en la reunión: que el diálogo debe darse entre el Sindicato de los Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) y el gobernador, José Alperovich. Es decir, entre las partes en conflicto. "¿Por qué sentarnos de forma individual, como si fuera un interrogatorio? Nosotros estamos acostumbrados a las reuniones públicas porque no tenemos nada que esconder ni información para retacear. Es una situación desatinada", repudió la secretaria adjunta del Sitas, Adriana Bueno. Ella y Esteladi Cola eran las médicas designadas por los manifestantes para sumar al cónclave.
Finalmente, de la reunión sólo participaron los funcionarios y los directivos de los hospitales. Por lo tanto, no hubo avances para resolver la crisis. Oscar Rogero, del hospital Avellaneda, ofició de vocero del grupo de directores. "No fue posible avanzar en una solución porque no concurrieron (los jefes de servicio). El conflicto está, pero los hospitales siguen trabajando. No se excluyó a nadie de la reunión, eso que quede bien claro. Es un conflicto más, no hay que ser tremendistas", minimizó.
En tanto, el ministro Yedlin se mostró optimista. "Creo que los conflictos tienden a solucionarse. La gente de buena intención, que es la mayoría, que propone el diálogo y no la agresión, está dando respuestas y está trabajando", dijo. No obstante, consideró que lo que complica el diálogo y un posible acuerdo es la "politización" del conflicto.
Yedlin desmintió que el decano de la facultad de Medicina quiera interceder: "hablé con él (Martínez) y me dijo que tuvo una reunión y que allí expresó la voluntad de todos los tucumanos de que este conflicto mejore, Pero que no se ofreció como mediador". El funcionario anunció que citó al Consejo Asesor Comunitario, del que participarán Martínez y la presidenta de la comisión de Salud de la Legislatura, Beatriz Ávila, entre otros. Precisamente, la parlamentaria mantuvo en la mañana de ayer un desayuno de trabajo con referentes de los colegios profesionales de actividades relacionadas con la salud pública.
Como corolario, Alperovich dejó en claro una vez más que la postura oficial es no discutir una nueva suba en los salarios. "Les dimos el 33% de aumento a los médicos en marzo. Si les llegamos a dar un peso más, tengo que entregar la provincia. Porque no hay más dinero. No es que uno esté en caprichoso, un 33% no es poca cosa", sentenció.
Con el diálogo trunco y los hospitales paralizados, los autoconvocados ratificaron que continuarán con el plan de lucha


