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 Seguridad en Internet
 

La protección de los menores en Internet

Las características actuales de Internet, en particular la gran libertad de expresión que existe de facto y las grandes dificultades para regular la distribución de los contenidos, son motivo de gran preocupación en muchos sectores sociales por la influencia que puede ejercer sobre los menores que se adentran en esas aguas tan procelosas.

La propensión de todos los medios de comunicación hacia las informaciones sensacionalistas no hacen más que acrecentar esa preocupación. Internet parece ser un entorno en el que proliferan individuos astutos capaces de las tropelías más sofisticadas y de las trampas más insospechadas, se les llame hackers, piratas o como sea; un entorno con abundantes zonas oscuras en las que acecha el robo de información, el fraude, la pornografía, etc. La mediación tecnológica de todos estos peligros no hace más que incrementar el miedo y la sensación de indefensión y debilidad. Y en ese ambiente, los niños, por definición, son los habitantes más desprotegidos, más vulnerables. En esta imagen hay mucho de ficción y mucho, también, de verdad. Frente al sensacionalismo y la exageración no se puede frivolizar y banalizar la realidad.

Más allá, no obstante, de las diversas apreciaciones que podamos tener unos y otros acerca de los peligros que acechan en Internet, todas las sociedades democráticas han colocado entre sus valores más destacados la protección de la infancia. Para ello hemos llegado a traspasar las sacrosantas paredes del hogar familiar y a imponer, incluso contra los propios padres, los derechos de los niños y de las niñas. A muchas libertades fundamentales les hemos puesto como uno de sus límites la protección de los menores. Hemos abolido el trabajo infantil y nos hemos obligado a educar escolarmente a todos nuestros hijos. La dignidad humana, el primer valor de nuestras sociedades occidentales, la queremos sin excepción también para los niños y las niñas.

Todo esto supone que es un deber social proteger a la infancia contra una serie de peligros y de amenazas para su crecimiento y desarrollo como personas en sociedad. Este deber alcanza a todos: a los padres y madres, a los docentes, a los vendedores, a los industriales... y al estado. Este, como instrumento al servicio de la sociedad, tiene un interés preeminente en garantizar la protección de los menores.

Este interés ha llevado a los gobiernos democráticos a buscar formas de proteger a la infancia en Internet. Se han aprobado leyes para regular el acceso de los menores a contenidos considerados inadecuados, así como para garantizar su propia privacidad y la de sus familiares. Algunas de estas leyes han ido demasiado lejos y han sido, incluso, revocadas por el poder judicial. Se han desarrollado, también, tecnologías orientadas a filtrar aquellos contenidos considerados perjudiciales para los menores. Buena parte de estas tecnologías han atraído las críticas de los sectores que militan en defensa de las libertades y los derechos civiles. La Unión Europea viene desarrollando un plan de acción para una Internet segura para la infancia. Este plan de acción se articula en torno a tres líneas de actuación: la creación de un entorno más seguro para los menores, fundamentalmente mediante la puesta en pie de una red europea de ``líneas directas'' y el fomento de la autorregulación y códigos de conducta; la elaboración de sistemas de filtrado y clasificación de los contenidos, y el desarrollo de actividades de sensibilización. Se han promovido iniciativas de diversa naturaleza para ayudar al cumplimiento de estos objetivos. Y en torno a todo ello se ha suscitado un multifacético debate social que nos ha colocado lejos de un deseable consenso en torno a estas cuestiones.

En todo caso, para tener una comprensión adecuada de los riesgos con que pueden enfrentarse los menores en el ciberespacio, debemos distinguir entre diversos tipos:

Contenidos inadecuados
Los menores pueden encontrar con relativa facilidad contenidos pornográficos, violentos, racistas, extremistas, sectas, materiales relacionados con las drogas y mensajes con todo tipo de engaños y fraudes. Con frecuencia, se ha argumentado que no es tan fácil como se cree ``toparse'' con este tipo de contenidos. De hecho, muchos de los contenidos pornográficos requieren, para acceder a ellos, la presentación de números de tarjetas de crédito. Pero no conviene exagerar en un extremo ni en el otro. La oferta de pornografía es muy abundante y las invitaciones por correo electrónico, también. Una búsqueda en un motor de búsqueda sobre, por ejemplo, animales u otros temas inocuos puede incluir en sus resultados sitios pornográficos con gran facilidad. Lo mismo puede suceder con cultos satánicos, sectas y demás.
Abuso físico
Más improbable, pero nunca imposible, es que el menor se encuentre con invitaciones, particularmente en salas de chat, a encuentros reales con personas desconocidas. La ingenuidad de los chicos y chicas puede jugar, en este caso, desagradables sorpresas.
Acoso y hostigamiento
A través del correo electrónico, foros de discusión y salas de chat, los niños y adolescentes pueden verse sometidos a mensajes persistentes que les hostiguen y acosen, cuyo desenlace puede ser imprevisible.
Información personal
La ingenuidad de los chicos y chicas les convierte, con cierta facilidad, en presa fácil para la obtención de ciertos tipos de informaciones personales sobre él y su familia. Estas informaciones pueden ponerles en riesgo y ser utilizadas para fines insospechados.

Soluciones insatisfactorias

Estados Unidos ha sido, hasta el momento, el país que más se ha comprometido en este esfuerzo de protección de la infancia en Internet. Pero las soluciones que ha ensayado no han conseguido ese consenso del que hablaba antes.

Varias leyes aprobadas por el parlamento de Estados Unidos y promulgadas por el presidente de la nación han acabado revocadas por la Corte Suprema, debido a su inconstitucionalidad, o están a punto de serlo. En el ánimo de controlar el acceso de los menores a ciertos tipos de contenidos, esas leyes han llegado a restringir indebidamente el derecho a la libertad de expresión de los adultos.

Como una alternativa esperanzadora, el gobierno de aquel país y los gobiernos de la Unión Europea han decidido promover la llamada ``autorregulación'', basada en el uso de programas de filtrado. En torno a esta opción, se viene desarrollando en la Unión Europea un vasto plan de acción de muy difícil implementación. Las dificultades tecnológicas, la complejidad de la necesaria coordinación de agentes sociales muy diversos (padres, madres, educadores, industriales, proveedores de servicios, proveedores de contenidos, desarrolladores de software, instituciones, etc.) y las voces críticas de los grupos que vigilan las libertades y los derechos civiles, todo ello está determinando un desarrollo muy lento y complicado de ese plan de acción.

No es este el lugar para analizar el software de filtrado y bloqueo de contenidos. Si toda herramienta debe ser juzgada por los resultados que obtiene, el software de filtrado deja mucho que desear.

Un estudio [22] realizado por el Instituto del Audiovisual y de las Telecomunicaciones en Europa (IDATE) para la Comisión Europea, en diciembre de 1999, analizó cinco programas de filtrado en seis países europeos diferentes, España entre ellos. Solo un 45 por ciento de los 95 analistas empleados quedaron satisfechos con el software de filtrado. La mayoría (un 52 por ciento) consideró que el software de filtrado no era fiable. La fiabilidad era entendida como la capacidad de filtrar y bloquear los contenidos considerados perjudiciales para los menores. El software, dice el informe, ``no bloqueaba contenidos porque era incapaz de interpretar correctamente el significado y el contexto de palabras o frases utilizadas o, en caso contrario, bloqueaba en exceso contenidos adecuados. Merece la pena notar que casi el 25% de las respuestas decía que el software analizado impidió en exceso al usuario acceder a contenidos de la Red''. Los analistas de países mediterráneos fueron los más insatisfechos con el software: solo un 28 por ciento de los analistas franceses mostraron satisfacción por el software de filtrado, en comparación con un 57 por ciento de los analistas británicos. Cyber Patrol, uno de los productos de filtrado más extendidos en todo el mundo, fue el peor valorado por los analistas, pues solo un 33 por ciento se sintió satisfecho con sus resultados.

Cuando estos programas de filtrado alardean de la eficiencia con que ejecutan su tarea, no puedo por menos que hablar de engaño. Uno de estos programas es Optenet. Lo menciono aquí por dos razones. Una, porque es un programa de filtrado desarrollado por una empresa vasca que está participando en el mencionado plan de acción europeo. La otra razón es que Optenet se presenta a sí misma como la última maravilla en el ámbito de las soluciones de filtrado de los contenidos en Internet. En su sitio web, Optenet alardea de ofrecer una ``eficacia'' del 97 por ciento. Ya que no explica en qué consiste esa ``eficacia'', creo estar en mi derecho si digo que debe entenderse que es capaz de bloquear el acceso al 97 por ciento de los contenidos inadecuados para los menores. Pues bien, eso es lisa y llanamente imposible. No existe, hoy por hoy, ninguna tecnología capaz de alcanzar esa eficacia.

Al final de este artículo se incluyen abundantes referencias de informes sobre el software de filtrado. De su lectura podemos extraer una conclusión firme: los programas de filtrado con un elevado grado de ``eficacia'' en el filtrado y bloqueo de los contenidos inadecuados para los menores impiden, también --por error, por desidia, por razones económicas, por razones ideológicas y de otro tipo--, el acceso a contenidos inocuos e incluso valiosos.

La sabiduría popular dice que no se puede poner puertas al campo. Eso es mucho más cierto cuando nos referimos, no al campo, sino a un océano de dimensiones gigantescas, en constante movimiento y cambio y que, además, no cesa de crecer. A finales del 2000, se estimaba que había en Internet 3.000 millones de páginas web. Además, cada día se crean miles de páginas web nuevas, otros miles más se modifican y también desaparecen varios miles. No hay forma humana de mantenerse al día de este frenético ritmo de cambios y, consiguientemente, de proporcionar un servicio de filtrado actualizado.

Hasta el día de hoy, hay tres formas básicas de filtrar los contenidos de Internet. Una se basa en el reconocimiento de palabras clave. Este método está absolutamente desprestigiado por su ineficacia. No hay forma de averiguar con eficacia si la palabra ``pecho'' o ``sexo'' está siendo utilizada en un texto médico, en un relato literario, en un contexto coloquial, en un documento pedagógico o en uno pornográfico. Cuando se bloquea el acceso a los textos que contienen alguna de esas palabras, se corre el riesgo de bloquear contenidos inocuos e incluso valiosos. Optenet dice que su técnica se basa en un ``análisis semántico'', lo que me hace temer lo peor. Además, este método es incapaz de reconocer imágenes.

Otro método se basa en la confección de ``listas negras'', es decir, listas de sitios web clasificados por su contenido pornográfico, violento, obsceno, etc. A este método se le puede aplicar, en el mejor de los casos, lo dicho acerca de la imposibilidad de clasificar un entorno tan inmenso, cambiante y dinámico como es Internet. Esa es la razón por la que, a pesar de ocultarlo en sus declaraciones, los servicios que dicen utilizar este método recurren también al método de las palabras clave.

El tercer método está relacionado con la tecnología PICS (Plataforma para la Selección del Contenido en Internet). Muy sofisticado, está aún en plena evolución, pues debe superar numerosos inconvenientes. Con PICS sería posible, en teoría, etiquetar los contenidos de Internet y proceder a bloquear el acceso a los que contuvieran etiquetas clasificadas como inadecuadas según una variedad de procedimientos y clasificaciones. Pero este método se enfrenta con dos desafíos que se me antojan insuperables. Por un lado, si el etiquetado es ejercido por los propios proveedores de contenidos de forma voluntaria, sospecho que no podremos ser nunca muy optimistas. Todo hace indicar que sería necesaria una legislación que obligara a todos los que publicaran contenidos en Internet (en la Web, en foros de discusión, en salas de chat, etc.) a etiquetar su contenido. Por otro lado, cuando el etiquetado es realizado por terceras partes, nos encontramos frente al problema ya mencionado de poner puertas al océano.

Por otro lado, el software de filtrado puede realizar diferentes tareas. Además de bloquear el acceso a determinados contenidos, la mayoría de estos programas tienen otras funciones. Dos de las más interesantes y más útiles son un control de tiempos y un registro de actividades en línea. Con el primero, podemos limitar el tiempo y las horas del día en las que el niño o adolescente está conectado a la Red. Con el segundo, podemos revisar los sitios de Internet que ha visitado y los foros en los que ha participado.

A pesar de estas consideraciones, quien quiera utilizar software de filtrado libremente lo puede hacer, por supuesto. Pero nadie debería inducirle a pensar que va a obtener unos resultados que son imposibles. Son muchos los interesados en crear esta falsa ilusión de seguridad (gobiernos, vendedores de software de filtrado, etc.). Por eso es necesario explicar pacientemente que el software de filtrado, hoy por hoy, adolece de muy serias limitaciones. Sin embargo, muchos pueden encontrar útiles las funciones de control de tiempos y de registro de actividades.

Sin embargo, los sistemas de filtrado, clasificación y etiquetado podrían restringir la libertad de expresión y limitar el acceso a la información si son utilizados por los gobiernos o las administraciones, o se impone la obligación de su uso por parte de los ciudadanos.

Condiciones para el uso de filtros

Si, como he dicho, a pesar de todo, un individuo decide libremente utilizar software de filtrado para restringir el acceso a Internet de los menores que tiene bajo su tutela, está en su derecho. Pero, debido a la gran cantidad de problemas que acompañan a los sistemas de filtrado, clasificación y etiquetado de contenidos, deberían exigirse unas condiciones mínimas de aceptabilidad de este tipo de software.

La Electronic Frontier Foundation ha propuesto [9] un extenso conjunto de directrices que deberían implementarse en el uso de los filtros. Me he inspirado en ellas para hacer las siguientes observaciones:

  • Los proveedores de servicios o software de filtrado, así como los directores y administradores de escuelas, bibliotecas y demás entidades deben observar la normativa legal sobre recogida, uso y distribución de información personal de los usuarios.
  • Los proveedores de servicios o software de filtrado deben ofrecer, sin cargo, información veraz sobre los valores, criterios y métodos de filtrado que utilizan. Especialmente, deben informar si filtran contenidos políticos, ideológicos, religiosos, literarios, artísticos, científicos o información de actualidad.
  • Los proveedores de servicios o software de filtrado deben ofrecer información veraz sobre las limitaciones de sus servicios o productos.
  • El software de filtrado debe informar al usuario si está siendo supervisado y con qué criterios. También debe informar de las razones por las que un contenido concreto ha sido bloqueado cuando el usuario intenta acceder al mismo.
  • Los productos y servicios de filtrado no deben tener activadas por defecto las opciones más restrictivas y las funciones de supervisión, permitiendo que sea el usuario quien tome voluntariamente la decisión de activarlas.
  • En la medida de lo posible, los productos y servicios de filtrado deben ofrecer al usuario las mayores posibilidades de configuración del producto o servicio, con el fin de que pueda adaptarlo al máximo a sus intereses y necesidades, así como a sus valores y criterios de clasificación de los contenidos.
  • Los responsables de sitios web clasificados por las compañías de software o servicios de filtrado deben disponer de un medio para pedir explicaciones a dichas compañías sobre el tipo de clasificación y filtrado a que ha sido sometido su sitio web. Asimismo, deben poder revisar sin cargo dichas clasificaciones.

Nuestra vieja conocida la educación

Internet es una maravilla de la tecnología, pero la tecnología no puede hacer milagros. Solo la ignorancia puede llevarnos a pensar que la tecnología puede obrar milagros. Peor aún, solo una deficiente concepción de la educación moral puede hacernos pensar que un software, un puñado de unos y ceros, puede sustituir la necesaria educación moral de los pequeños. Incluso si el software de filtrado pudiera alejar a los chicos de una buena parte de los contenidos pornográficos, violentos, racistas, xenófobos, extremistas, machistas, infieles, abortistas, nazis o lo que ustedes quieran, incluso si ese software fuera capaz de convertir el océano indomable del ciberespacio en una piscina de aguas tranquilas y bien saneadas, incluso entonces seguiría siendo necesario que los padres, las madres, los educadores, los tutores, acompañaran a los chicos y chicas en su aprendizaje acerca de en qué sociedad van a vivir cuando sean adultos, cuando ya tengan que nadar fuera de la piscina.

Este mensaje, con el que es probable que una gran mayoría esté de acuerdo, va, no obstante, a contra corriente de la tendencia que se ha venido instalando en nuestras sociedades y que consiste en una dejación de responsabilidades en la educación de los niños por parte de sus padres y madres. Tengo para mí que hemos pasado, en unos pocos años, de un extremo al otro: de la letra con sangre entra y palo y tente tieso a una permisividad y un abandono de responsabilidades realmente preocupantes. Así, el software, la el milagro de la tecnología viene a rescatarnos de esta incómoda obligación moral.

No hay atajos. Todos los que tenemos en algún momento la responsabilidad de la tutela de los menores debemos tomar la responsabilidad de educarlos en el uso de Internet. Tenemos que aprender a aconsejarles y ayudarles en el uso del ciberespacio, como tenemos que aconsejarles y ayudarles en su incipiente vida sexual. De lo contrario, sucederá lo que ya sabemos: se procurarán ese aprendizaje por otras vías, tal vez no muy prometedoras.

Todo esto significa, en primer lugar, diálogo. Debemos dialogar sobre cómo usan Internet. Saber lo que les interesa, las experiencias que están teniendo, qué es lo que más les atrae, etc. Y debemos darles nuestros puntos de vista y discutirlos con ellos. También significa que, en muchas ocasiones, debemos navegar con ellos, no como hace un espía con su víctima, sino como debe hacer un padre, una madre, un maestro/a, un tutor... Personalmente, no creo que sea bueno que un chico o una chica de quince años pase un tiempo excesivo ante un ordenador, sea conectado a Internet o a una videoconsola, o ante el televisor, ni siquiera ante un libro. Por muy atractivo que pueda ser --y lo es-- el mundo virtual, debemos buscar siempre los equilibrios.

Los lectores y lectoras de este artículo pueden querer considerar el interés de algunas recomendaciones:

  • Establezca normas razonables de uso del ordenador y de internet por parte de sus hijos. Un límite de tiempo puede ser una de ellas.
  • Haga del uso del ordenador y de internet una experiencia familiar. En la medida de lo posible, es deseable ``acompañar'' con cierta frecuencia al menor en su navegar por la red. Es una buena idea, también, que el ordenador no esté situado en su dormitorio, sino en la sala de estar. Esto ayudará a que dicha experiencia sea realmente familiar y favorecerá el control paterno.
  • No proporcionar información de carácter personal (nombres, apellidos, edad, sexo, número de teléfono, dirección, localidad, etc.) a personas o servicios desconocidos. Cuanto más anónimo sea el uso de internet por parte de un menor, tanto mejor.
  • Controle las posibles citas, encuentros y relaciones, en general, que pueda establecer su hijo/a. De la misma forma que supervisamos este tipo de relaciones en el espacio físico, debemos hacerlo en el ciberespacio.
  • Aconseje a su hijo o hija no participar en debates y conversaciones airados, agresivos, amenazantes, obscenos o que le hagan sentirse incómodo/a.
  • Mantenga, en fin, un diálogo fluido y constante con su hijo/a sobre sus experiencias en internet, procurando conocer al máximo cuáles son sus actividades y las actitudes que adopta en ellas.
  • Si utiliza un filtro, no lo conciba como sustituto de todo lo anterior, sino como una imperfecta herramienta destinada a ayudarle solo cuando no puede ejercer una supervisión directa, por falta de tiempo por ejemplo.

Iniciativas complementarias

En esta tarea de educación podemos contar, no obstante, con ayudas en la misma Red. Ya existen, y esperemos que su número y su calidad crezcan, sitios en Internet especialmente orientados a los menores y a los padres. Tal vez su orientación no sea plenamente de nuestro agrado. Deberemos trabajar para que el pluralismo de valores existente en la sociedad tenga su reflejo en este ámbito de la educación en Internet. De todas formas, podemos encontrar recursos y actividades educativas, formativas y de ocio satisfactorias. Las escuelas y las asociaciones dedicadas a la familia y a los diversos aspectos de la educación formal e informal de los niños, así como otras entidades (bibliotecas, museos, clubes deportivos, colonias, tiempo libre, etc.) deberían trabajar conjuntamente en el desarrollo de proyectos orientados a los niños y niñas. Existe un campo inmenso abierto a la innovación y a la iniciativa en el mundo de las redes y del ciberespacio. En el Estado español, en particular, está prácticamente todo por hacer en las escuelas. No basta con instalar ordenadores y llevar a los chavales algunas horas al aula de informática. Se necesitan ideas, planes, proyectos conjuntos entre escuelas y otras entidades. No solo se trata de esperar encontrar recursos en la Red; también hay que crearlos.

Por último, quiero mencionar la existencia de lo que se ha llamado hotlines o ``líneas directas''. Las dos experiencias más conocidas son la NLIP de Holanda y la Internet Watch Foundation del Reino Unido. Las hotlines son organismos que pueden ser fácilmente contactados por cualquier persona --generalmente a través del teléfono-- y que reciben informaciones o quejas sobre contenidos supuestamente ilícitos. Esto significa, pues, que no tratan con contenidos que, siendo legales, son considerados inadecuados para los menores; tan solo tratan con contenidos ilícitos, como pueden ser la pornografía infantil, la venta de medicamentos allí donde está prohibida a través de Internet, etc.

La ``línea directa'' holandesa, creada por iniciativa de varios proveedores de acceso a Internet, funciona de la siguiente forma. Una vez que ha sido informada de la existencia de un material supuestamente ilícito, la hotline se pone en contacto con las personas responsables de dicho contenido instándoles a que lo retiren de la Red. Si no lo hacen, la hotline pone esta información a disposición de la policía. La ``línea directa'' holandesa viene funcionando desde 1996 y su participación ha sido decisiva en la reducción de la pornografía infantil que se distribuye desde Holanda.

La Internet Watch Foundation ha optado por un enfoque ligeramente distinto. En la misma no solo participan PSIs, sino también proveedores de contenidos, organismos reguladores y representantes del gobierno. A diferencia, también, de la hotline holandesa, mantiene estrechos vínculos con la policía. Por otra parte, además de luchar contra los contenidos ilícitos, ha tomado una actitud muy activa en la promoción de tecnologías de filtrado y en la coordinación internacional de esfuerzos dirigidos al establecimiento de un sistema global de clasificación y filtrado.

En el Estado español cabe señalar la existencia de una ``línea directa'' en la Web denominada Protegeles.com, concebida para que los usuarios informen de la existencia de contenidos de pornografía infantil.

Iniciativas similares se han promovido en el Estado español (Anprotel), Dinamarca (FIL), Austria (ISPA), Irlanda (http://www.hotline.ie/) y Finlandia (ISPA). Otros países también han empezado a dar pasos en esta dirección.

Sitios de interés en Internet

  • Plan de Acción para un uso más seguro de Internet. Plan de acción de la Unión Europea.
  • CapitanNet. Es un portal español para padres, educadores y niños promovido por el Comité español de la UNICEF. En el mismo podemos encontrar consejos prácticos para los niños, juegos interactivos, enlaces a páginas educativas, etc. También se incluye información valiosa para los padres y educadores. Este sitio se ha creado con la colaboración de Edunet (actual Optenet) y ELIS, una ONG italiana que trabaja en el área de la formación tecnológica y profesional. Es un buen lugar desde el que comenzar.
  • Optenet. Empresa guipuzcoana conocida por su anterior nombre, Edunet, que participa activamente en el plan de acción europeo de una Internet segura para los menores. En su sitio web promociona su propio programa de filtrado.
  • Protegeles.com. Una página del Proyecto Europeo Securenet desarrollado por Optenet y ACPI. Desde aquí, los usuarios pueden informar de la existencia de páginas de pornografía infantil.
  • La Asociación de Usuarios de Internet (AUI) tiene una sección dedicada a informar y asesorar a los padres sobre las diversas formas de conseguir un uso más seguro de Internet por parte de sus hijos. Incluye una amplia información sobre diversos programas de filtrado.
  • Stop-Pedofilia.net. Sitio web para luchar contra la pornografía infantil. Bien concebido y estructurado, dispone de información muy útil y abundantes enlaces a otros recursos relacionados con este tema. Desde aquí se puede tener acceso a la legislación existente, consejos y recomendaciones para actuar contra la pornografía infantil, incluyendo formularios direcciones de correo electrónico y direcciones de la Guardia Civil y Policía Nacional, todo ello para realizar denuncias. Operado por la empresa barcelonesa Az Interactive.
  • Children's Rights. Información general sobre los derechos del niño.
  • Regulation of Child Pornography on the Internet. Sitio web dedicado al estudio de casos y materiales sobre la pornografía infantil, operado por el grupo británico de defensa de las libertades y derechos civiles Cyber-Rights & Cyber-Liberties (UK).
  • Acción Contra la Pornografía Infantil (ACPI). Asociación cuyo objetivo es luchar contra la explotación sexual de los menores. Es miembro de la End Children Prostitution, Child Pornography and the Trafficking of Children for Sexual Purposes (ECPAT) y de la European Federation for Missing and Sexually Exploited Children, así como de INHOPE.
  • Internet Content Rating Association (ICRA). Organización internacional que promueve sistemas de clasificación y filtrado de los contenidos en Internet.
  • Internet Content Rating for Europe (INCORE). Organización europea cuyos principales objetivos son promover la autorregulación y un sistema de clasificación y filtrado de los contenidos adaptado a las necesidades de los usuarios europeos.

Bibliografía

1 American Civil Liberties Union. ``Censorship in a Box: Why Blocking Software is Wrong for Public Libraries''. En ``Filters & Freedom: Free Speech Perspectives On Internet Controls'', [29], págs. 121-141. http://www.aclu.org/issues/cyber/box.html. Publicado originalmente en la Web en 1998.

2 American Civil Liberties Union. ``Fahrenheit 451.2: Is Cyberspace Burning? How Rating and Blocking Proposals May Torch Free Speech on the Internet''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives On Internet Controls'', [29], págs. 1-20. http://www.aclu.org/issues/cyber/burning.html. Publicado originalmente en la Web en agosto de 1997.

3 American Library Association. ``Statement on Library Use of Filtering Software''. ALA, Julio 1997. http://www.ala.org/alaorg/filt_stm.html.

4 J. M. Balkin, Beth Simone Noveck y Kermit Roosevelt. ``Filtering the Internet. A Best Practices Model''. En Jens Waltermann y Marcel Machill (eds.), ``Protecting our children on the Internet. Towards a new culture of responsibility'', Bertelsmann Foundation, Gütersloh, 1999. http://www.stiftung.bertelsmann.de/internetcontent/english/download/Filtering.doc.

5 Censorware Project. ``Censored Internet Access in Utah Public Schools and Libraries''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999. 1ª edición. http://censorware.org/reports/utah. Escrito por Michael Sims, Bennett Haselton, Jamie McCarthy, James S. Tyre, Jonathan Wallace, David Smith y Gabriel Wachob. Fue publicado originalmente en la Web en marzo de 1999.

6 Comisión Europea. ``Green Paper on the Protection of Minors and Human Dignity in Audiovisual and Information Services'', Octubre 1996. http://www.ispo.cec.be/infosoc/legreg/docs/protect.html.

7 Comisión Europea. ``Illegal and harmful content on the Internet'', Octubre 1996. http://www2.echo.lu/legal/en/internet/content/communic.html. Communication to the European Parliament, the Council, the Economic and Social Committee and the Committee of the Regions.

8 Cyber-Rights & Cyber-Liberties (UK). ``Who Watches the Watchmen: Internet Content Rating Systems, and Privatised Censorship''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999, págs. 33-52. 1ª edición. http://www.cyber-rights.org/reports. Publicado originalmente en la Web en noviembre de 1997.

9 Electronic Frontier Foundation. Policy on Public Interest Principles for Online Filtration, Ratings and Labelling Systems. EFF, 9 Diciembre 1997. http://www.eff.org/policies/filtration_policy.html. Public Discussion Draft. Version 1.1b.

10 Electronic Privacy Information Center. ``Faulty Filters: How Content Filters Block Access to Kid-Friendly Information on the Internet''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', EPIC, Washington, 1999, págs. 53-66. 1ª edición. http://www2.epic.org/reports/filter-report.html. Publicado originalmente en la Web en 1997. Informe demoledor que pone al descubierto cómo uno de los programas de filtrado más populares bloquea el acceso a una gran cantidad de contenidos valiosos.

11 Electronic Privacy Information Center. Privacy & Human Rights 1999. An International Survey of Privacy Laws and Developments. EPIC, Washington, 1999. Informe elaborado con la colaboración de Privacy International.

12 Fundación Bertelsmann. ``Self-regulation of Internet Content''. Gütersloh, 1999. http://www.stiftung.bertelsmann.de/internetcontent/
english/download/Memorandum.pdf.

13 Gay & Lesbian Alliance Against Defamation. Access Denied: The Impact of Internet Filtering Software on the Lesbian & Gay Community. GLAAD, 1998. http://www.glaad.org/glaad/access_denied/index.html.

14 Global Internet Liberty Campaign. Sin limitación de fronteras. La protección del derecho a la libertad de expresión en una Internet global. GILC, Septiembre 1998. http://www.arnal.es/free/info/regard.html.

15 Global Internet Liberty Campaign. ``Impact of Self-Regulation and Filtering on Human Rights to Freedom Expression''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', EPIC, Washington, 1999, págs. 109-116. 1ª edición. Presentado en la conferencia ``Internet Content Self-Regulation Dialogue'', celebrada en París el 25 de marzo de 1998.

16 Global Internet Liberty Campaign. ``Submission to the World Wide Web Consortium on PICSRules''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999, págs. 103-107. 1ª edición. http://www.gilc.org/speech/ratings/gilc-pics-submission.html. Publicado originalmente en la Web en diciembre de 1997.

17 Irene Graham. ``The Net Labelling Delusion: Saviour or Devil''. Enero 1997. http://rene.efa.org.au/liberty/label2.html.

18 Irene Graham. ``The Net Labelling Delusion: The PICS Risk''. Febrero 1998. http://rene.efa.org.au/liberty/picsrisk.html.

19 Irene Graham. ``Will PICS Torch Free Speech on the Internet?'' En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999, págs. 21-28. 1ª edición. http://rene.efa.org.au/liberty/picscamla.html. Publicado originalmente en Communications Law Bulletin, Vol. 17 No. 1, 1998.

20 Harry Hochheiser. ``Filtering FAQ''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999, págs. 83-102. 1ª edición. http://www.cpsr.org/filters/faq.html. Publicado originalmente en la Web. La versión 1.1.1 fue actualizada el 14 de febrero de 1998. Existe traducción al castellano de la versión 1.0 en Cuadernos Ciberespacio y Sociedad n 2, febrero 1999, en http://cys.derecho.org/02/FAQ-filtros.html.

21 David Kerr. Action Plan on Promoting Safer Use of the Internet. Preparatory Actions -- Self-labelling and Filtering. Final report, Internet Content Rating for Europe, Abril 2000. http://www.saferinternet.org/downloads/full.pdf. PREP-ACT 2 Contract 25530.

22 Philippe Mathonnet, Stefano Lamborghini y Mario Martinoli. Review of European Third-party filtering and rating software & services (Lot 3). Final report -- volume 1, Institut de l'Audiovisuel et des Télécommunications en Europe, Diciembre 1999. http://www.saferinternet.org/downloads/IDATEreport1.doc. PRE-ACT 25532. For the attention of EC DGXIII.

23 Philippe Mathonnet, Stefano Lamborghini y Mario Martinoli. Review of European Third-party filtering and rating software & services (Lot 3). Final report -- volume 2, Institut de l'Audiovisuel et des Télécommunications en Europe, Diciembre 1999. http://www.saferinternet.org/downloads/IDATEreport2.doc. PRE-ACT 25532. For the attention of EC DGXIII.

24 Naciones Unidas. ``Convention on the Rights of the Child''. http://childhouse.uio.no/childwatch/cwi/convention.html.

25 National Coalition Against Censorship. ``The Cyber-Library: Legal and Policy Issues Facing Public Libraries in the High-Tech Era''. En ``Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls'', Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999, págs. 143-166. 1ª edición.

26 Monroe E. Price y Stefaan G. Verhulst. ``The Concept of Self Regulation and the Internet''. En Jens Waltermann y Marcel Machill (eds.), ``Protecting our children on the Internet. Towards a new culture of responsibility'', Bertelsmann Foundation, Gütersloh, 1999. http://www.stiftung.bertelsmann.de/internetcontent/
english/download/Self_regulation.doc.

27 Paul Resnick. ``PICS, Censorship, & Intellectual Freedom FAQ''. Enero 1998. http://www.si.umich.edu/presnick/pics/intfree/faq.htm. Versión 1.14.

28 Ulrich Sieber. ``Part IV: Legal Regulation, Law Enforcement and Self-Regulation. A New Alliance for Preventing Illegal and Harmful Contents in the Internet''. En Bertelsmann Foundation (ed.), ``Responsibility and Control for Illegal and Harmful Contents in the Internet'', Bertelsmann Foundation, 1999. http://www.stiftung.bertelsmann.de/internetcontent/
english/download/Law_enforcement.pdf.

29 Varios autores. Filters & Freedom. Free Speech Perspectives on Internet Content Controls. Electronic Privacy Information Center, Washington, 1999, 1ª edición.


© 2001 Javier Villate. Autorizada la copia literal y la distribución íntegra de este documento completo por cualquier medio sin fines comerciales, siempre y cuando se incluya esta nota

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